Exigen a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, ordenar la captura inmediata de los funcionarios captados en video hurtando bienes en las zonas afectadas, en lugar de atender la emergencia humanitaria
Por Alexander Compiani
Sucesos
LA NUEVA ANTORCHA. — En medio de la conmoción nacional por el doble terremoto que sacudió al país este miércoles 24 de junio, una grave denuncia ha generado indignación pública. Se ha exigido formalmente a la vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez —en funciones de la gestión de gobierno—, que ordene la detención inmediata de un grupo de funcionarios policiales que, presuntamente, se dedicaron a saquear y robar bienes materiales en las zonas del desastre, desviándose de su labor principal de socorrer a las víctimas y sobrevivientes de la tragedia.
La acusación tomó fuerza tras la difusión masiva de un material audiovisual que sirve como evidencia clave del delito. En las imágenes se observa con claridad a los uniformados sustrayendo pertenencias en los perímetros afectados por el sismo, un acto que ha sido catalogado por la opinión pública como una flagrante violación a los derechos humanos y un abuso de poder intolerable en momentos de crisis extrema.
Ciudadanos y diversos sectores de la sociedad civil han expresado su repudio ante lo que consideran una muestra alarmante de impunidad. Los denunciantes enfatizan que el foco de los cuerpos de seguridad del Estado debería estar rigurosamente centrado en las labores de rescate, asistencia médica y remoción de escombros, y no en el desvalijamiento de las propiedades de los afectados.
Hasta el momento, las autoridades competentes no han emitido un pronunciamiento oficial respecto a la identidad de los policías involucrados ni sobre el inicio de una investigación penal. Sin embargo, la presión social va en aumento bajo la consigna de que «el crimen no paga», exigiendo que se aplique todo el peso de la ley para sentar un precedente y garantizar que la ayuda humanitaria llegue a su destino sin interferencias delictivas.

