Vie. Jul 31st, 2026

Por Alberto García Sánchez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- Es imposible ocultar el dolor y el sentimiento, cuando alguien de nuestro aprecio parte hacia el sueño eterno por mandato del Padre Celestial.

Es el caso de la partida inesperada de nuestra amiga Bolivia Alvarez, una insigne mujer y ciudadana ejemplar con quién me unió años de amistad sincera desde los inicios de la década de los ochenta, cuando se desempeñaba como administradora de justicia en nuestro estado Anzoátegui, donde dejó una huella imborrable y, más aún, como madre ejemplar.

Recuerdos sus consejos y saludos como vecina cuando residía en Barcelona. No hay palabras para reconocer la personalidad de esta dama y su sonrisa en esos encuentros eventuales. Me sorprendió la noticia y solo queda en mi mente, el recuerdo y admiración por su elevada sanidad espiritual y su amor al Padre Celestial.

Para ti, amiga Bolívar, luz perpetua!

Albert.

Puede interesarte...  Falleció el entrenador Miguel Contini