Dom. Oct 4th, 2026

​Por Alberto García Sánchez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA. — El reencuentro con la colega periodista Mirian Rivero, tras varios años de distanciamiento impuestos por la hegemonía comunicacional del régimen chavista-madurista —que forzó el cierre de todos los medios impresos y de más de una docena de estaciones radiales en Anzoátegui—, se convirtió en una valiosa oportunidad para repasar sus experiencias y trayectoria en el diario capitalino El Universal, donde aún mantiene activa su labor periodística.

​Egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Mirian Rivero ejerce la profesión con una integridad intachable. Es una comunicadora seria, meticulosa y rigurosa, orientada a la verificación exhaustiva de los hechos antes de divulgar cualquier información. Su sentido crítico la mantiene al margen de presiones políticas o empresariales; cuestiona el poder de manera objetiva, consciente de que su compromiso ético responde exclusivamente a la verdad y a la ciudadanía.

​Insobornable y distante de prebendas o indulgencias, su ejercicio periodístico constituye una referencia ética en un entorno complejo. Frente a la tentación de la inmediatez o el espectáculo, Rivero mantiene la premisa fundamental del oficio: informar de forma responsable, rigurosa e independiente.

​Nuestros caminos profesionales se cruzaron a comienzos de la década de los ochenta en las páginas del desaparecido Diario de Oriente, junto a destacados colegas como Hernán Hidalgo, José Rodríguez, Pablo Aguilera y Róger Alvarado, entre otros. Aquella fue una etapa marcada por tensiones políticas, aunque distantes de la severidad del contexto actual, dominado por marcos regulatorios como la Ley contra el Odio y la Ley Simón Bolívar, instrumentos que condicionan el libre ejercicio del periodismo y la denuncia de violaciones a los derechos humanos, y bajo los cuales más de treinta comunicadores han sido procesados o privados de libertad.

Puede interesarte...  EE UU sumó 10 aviones de combate F-35 al despliegue en el Caribe tras incidente con aeronaves venezolanas

​Pese a este adverso panorama, Mirian Rivero sostiene con firmeza su labor de cobertura e investigación sobre la realidad del estado Anzoátegui. Su constancia y apego a los principios del periodismo independiente la hacen merecedora del más alto reconocimiento profesional y gremial.