Dom. Oct 4th, 2026

Por Ronny Leonardo Padrón Pérez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA. — Este sábado 3 de octubre de 2026 los demócratas cristianos del mundo y particularmente los venezolanos afiliados a COPEI, unimos nuestra voz a la celebración del 36to aniversario de la reunificación alemana, ocurrida tal día como hoy en el año 1990. Resulta oportuno contrastar la eficacia germánica encabezando un proceso político de seguridad democrática relevante a la estabilidad de toda Europa, con la notoria torpeza de la potencia extranjera acá dominante pretendiendo orientar ¨a su manera¨ la restauración plena del orden constitucional criollo.

Mientras el proceso de 1990 fue la culminación de una tratativa colosal para restablecer la integridad territorial de una nación históricamente adversa a la concordia internacional, ello en medio de una Guerra Fría divisora radical de la geopolítica mundial, el expediente Venezuela derivaría en comedia de no ser por un genocidio que le está sirviendo de fondo. Es que si a ver vamos el derrocamiento de tiranías en América Latina es un ejercicio de vieja data que no requiere de mayores insumos intelectuales, menos aun si ya se cuenta con la organización política nativa capaz y dispuesta para asumir el nuevo gobierno.

Es decir, el caso venezolano era ¨de librito¨ siempre que la intención de los intervinientes se fundara en el clásico establecimiento de un gobierno democrático ¨amigo¨, de régimen constitucional legítimo. Solo una excepción para esa regla: sigue siendo menester en Venezuela reemplazar toda la fuerza militar y policial actual, brazo armado del grupo delictivo organizado gobernante de facto. Esto hace necesaria la presencia de un contingente militar extranjero en suelo patrio, en cantidad y tiempo suficiente como para dar paso a nuevas promociones obedientes a la constitución. Esto tampoco es inédito.

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Ahora todo se está viniendo abajo porque a diferencia del mencionado proceso alemán caracterizado por una política de acuerdos y consensos entre todos los factores intervinientes, responsables y prudentes dedicados a garantizar un nuevo estado político, estable en el tiempo y eficiente en su accionar, nuestro país está siendo objeto de un saqueo implacable a manos de interesados nacionales y extranjeros, absolutamente indiferentes ante el vigente exterminio del venezolano de a pie, mucho menos con la restauración democrática criolla; nada que no se pueda arreglar con una elección presidencial legítima y oportuna. Prohibido olvidar. Oración y trabajo.


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