El representante del Ministerio Público venezolano manifestó su total rechazo a lo que denominó una «maniobra del gobierno de Estados Unidos»
Con información de El Nacional
Nacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- El fiscal general, Tarek William Saab, calificó este viernes de «grotesca e infame» la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por la fiscal estadounidense Pam Bondi a quien proporcione información que lleve a la captura de Nicolás Maduro. Esta cantidad duplica la recompensa anunciada en enero pasado.
A través de un comunicado, el representante del Ministerio Público venezolano manifestó su total rechazo a lo que denominó una «maniobra del gobierno de Estados Unidos», afirmando que esa acción «constituye una violación flagrante del derecho internacional, un atentado» contra la soberanía venezolana y «una grosera intromisión en los asuntos internos de un Estado soberano».
Según Saab, «Estados Unidos insiste en recurrir a prácticas propias de regímenes coloniales universalmente rechazados desde hace siglos», utilizando su sistema judicial como instrumento de «persecución política global». Además, consideró la medida como parte de una «operación de guerra psicológica y propaganda» destinada a beneficiar a sectores extremistas de la ultraderecha venezolana e inestabilizar el clima electoral y político del país.
También denunció que «pretender vincular al jefe de Estado venezolano con estructuras criminales (…) no solo es una calumnia infame, sino un intento desesperado de construir un expediente artificial que no resiste el menor análisis serio, técnico o jurídico».
Frente a estas acusaciones, Saab defendió la gestión del gobierno al declarar que «hay una verdad irrebatible: el Estado venezolano, bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro, y en coordinación con los órganos del sistema de justicia, incluyendo el Ministerio Público, ha impulsado una política firme, sostenida y eficaz contra el crimen organizado, el narcotráfico y todas las formas de delincuencia transnacional».
La acusación de la que habla Saab
Estados Unidos acusó a Maduro en 2020, durante la administración de Donald Trump, por narcotráfico y terrorismo, y en enero de 2025 la recompensa por su arresto fue aumentada de 15 a 25 millones de dólares.
Este jueves, la fiscal Pam Bondi publicó un video en redes sociales en el que calificó la nueva recompensa de 50 millones de dólares de «histórica» y describió a Maduro como uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Asimismo, lo acusó de colaborar con «organizaciones terroristas» como el Cartel de Sinaloa «para introducir drogas letales y violencia» en territorio estadounidense. Añadió que el Departamento de Justicia ha incautado más de 700 millones de dólares en activos, además de dos aviones privados y nueve vehículos supuestamente relacionados con Maduro.
Bondi concluyó afirmando: «Maduro no escapará de la justicia y rendirá cuentas por sus atroces crímenes».
En reacción, el canciller de Venezuela, Yván Gil, calificó la recompensa de «patética», y la definió como una «burda operación de propaganda política» y «la cortina de humo más ridícula» que ha presenciado.
El miércoles, Nicolás Maduro acusó al gobierno de Trump de haber financiado una «conspiración fascista» contra Venezuela, e instó a las autoridades civiles y militares a reforzar los planes de «seguridad y de protección de la paz» nacional.

