Por Ronny Leonardo Padrón Pérez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- De ese modo tan despectivo altas esferas políticas en la Unión Europea alcanzan a definir una de sus razones para dilatar el reconocimiento formal del Lic. Edmundo González Urrutia como Presidente Constitucional de la República de Venezuela.
Porque si bien es cierto que la eliminación sistemática de la resistencia democrática es una política del PSUV que asola a Venezuela desde el año 2014, no lo es menos que la Presidencia Interina del año 2019 derivó en consecuencias políticas, nacionales e internacionales de tal magnitud que a la fecha presente aún resulta difícil pasar la página.
Aquel fracaso apenas tiene parangón en el 11 de abril de 2002, con una gran diferencia: la presidencia interina simbolizó la condena de toda una clase política cabalmente representada en la bancada parlamentaria MUD electa en 2015. Lo demás es historia. Un episodio tan cruel que está causando la continuidad de una crisis humanitaria a pesar de que es otra la jefatura política. Allí está la desgracia del movimiento demócrata nacional una vez que inició esta cruzada contra el socialismo: carecíamos de un liderazgo patriota en real capacidad y disposición para encabezar el restablecimiento pleno del orden constitucional.
Hasta el domingo 22 de octubre de 2023 con la victoria de la Ing. María Corina Machado Parisca en la Primaria, esa había sido nuestra realidad. A partir de entonces el deslinde con esa clase política depravada, principal responsable del ascenso y permanencia del socialismo en el poder, ha sido total y absoluto.
Sin embargo, al parecer la ruptura con esa falsa oposición no está resultando suficiente para que el mundo libre confíe en nuestra voluntad de cambiar. Los miles de muertos por hambre, enfermedad y hampa no bastan, menos aún la decadencia de toda la infraestructura pública nacional, tampoco la destrucción del aparato productivo venezolano. Vamos comprendiendo y de la peor manera sobre la importancia de un auténtico liderazgo.
El reciente acuerdo del parlamento español solicitándole a su gobierno un reconocimiento formal para el Pdte. González Urrutia, es el comienzo de un proceso redentor donde los compatriotas venezolanos hoy exiliados y activos en las calles deben seguir demostrando a la comunidad de naciones que aprendimos la lección y merecemos otra oportunidad. Prohibido olvidar. Oración y trabajo. caballeropercivall@gmail.com

