Jue. Jul 16th, 2026

Pensamiento

​»Si no creemos en la libertad de expresión de quienes no piensan como nosotros, no creemos en ella».

Oxfam Intermón

Por José «Cheo» Salazar / X: @Cheotigre

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA. — Los nuevos tiempos obligan, de manera perentoria, a eliminar la hegemonía comunicacional y a desbloquear todos los portales informativos y canales de televisión. Estar informado, ver y escoger los contenidos dónde y cuándo uno lo decida, constituye un derecho humano fundamental. Al fin y al cabo, las opiniones son como los ombligos: todos tenemos uno. Ya lo sentenció el prócer mexicano, don Benito Juárez: «El respeto al derecho ajeno es la paz». No más restricciones.

​En este nuevo contexto, los canales del Estado como VTV y Telesur están obligados a democratizarse y a abrirse, sin dilaciones, a la diversidad de información, expresión y opinión. Su financiamiento proviene directamente del tesoro público; por lo tanto, tienen el deber de pertenecer, de verdad, a todos los venezolanos. El secuestro de las pantallas públicas debe finalizar.

​El yugo impuesto a los medios de comunicación, tanto públicos como privados, viola derechos humanos fundamentales. Quienes piensan diferente a nosotros —incluso cuando no estemos de acuerdo con lo que dicen o escriben— están en su legítimo derecho de expresarse libremente y sin temor a sufrir represalias. La tolerancia es un pilar indispensable en cualquier democracia que se jacte de serlo.

​Esta es la exigencia irrenunciable de los nuevos tiempos. De lo contrario, estaremos condenados a seguir viviendo anclados a un pasado tenebroso, sumergidos en las tinieblas de la autocensura. La libertad, ejercida con responsabilidad, no se puede ni se debe restringir; ni hoy, ni mañana, ni nunca. Ya no hay excusas.

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El Tigre, mayo de 2026.