Mar. Jul 28th, 2026

Con información de Nota de Prensa

Nacionales

LA NUEVA ANTORCHA.— La narrativa de la «paz y reconciliación» ha chocado de frente con la realidad parlamentaria. El pasado 30 de enero, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ordenó a la Comisión para la Revolución Judicial y al Programa para la Convivencia Democrática instalarse en sesión de urgencia para presentar una ley ante la Asamblea Nacional. Sin embargo, el «apuro» parece haberse disuelto en los pasillos del poder.

Las Contradicciones del Discurso

  • La Urgencia Selectiva: Mientras que la Ley de Hidrocarburos avanzó a paso acelerado para asegurar ingresos económicos, la promesa de una amnistía (idea que la propia Rodríguez ha manejado con matices desde 1999) ha quedado en el congelador.
  • El «Filtro» de Diosdado: La retórica de reconciliación recibió un balde de agua fría por parte de Diosdado Cabello, quien ayer redujo la posibilidad de una ley general a una simple “lista” discrecional. Esto transforma un derecho político en un canje de favores.

El Análisis de Impacto

​La falta de acción revela una fractura de prioridades o, peor aún, de voluntades dentro del oficialismo. La pregunta que queda en el aire es: ¿Es el chavismo en su conjunto el que rechaza una reconciliación nacional, o es el ala radical encabezada por Cabello el principal obstáculo para cualquier apertura?

Conclusión: Para el gobierno, parece ser más sencillo y urgente entregar concesiones sobre los recursos del país que abrir las celdas de los presos políticos. La «urgencia» en Venezuela es un concepto que solo se aplica cuando el beneficio es para la cúpula, no para la paz ciudadana.

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