Al menos ocho fallecidos en Nepal y una cifra indeterminada de víctimas en la zona tibetana de Gyirong deja el arrollador paso de un torrente de lodo y agua. Autoridades locales e internacionales intentan rescatar a los desaparecidos entre carreteras colapsadas y fallas eléctricas.
Un desastre natural desencadenado en la frontera entre Nepal y China arrasó poblados, destruyó redes hidroeléctricas y mantiene a los equipos de rescate desplegados en helicópteros para ubicar a las personas arrastradas por las aguas.
Con información de Agencias
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Las lluvias monzónicas que afectan el sur de Asia entre junio y septiembre volvieron a desencadenar una tragedia en la región del Himalaya. Fuertes inundaciones y corrimientos de tierra registrados este miércoles causaron la muerte de al menos ocho personas en Nepal y un número indeterminado de víctimas en la zona del Tíbet, según informaron autoridades locales y medios estatales chinos.
El desastre se originó presuntamente por un desprendimiento en la alta montaña. Sarthak Shrestha, analista del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), señaló que una evaluación preliminar sugiere que «una avalancha de roca y hielo en Nepal bloqueó el río Lhende, lo que desencadenó una riada en cascada».
Las aguas desbordadas del río Trishuli atravesaron con fuerza los valles del distrito nepalí de Nuwakot, arrasando viviendas, infraestructura y vehículos a su paso. «Vi cómo la riada se llevas ocho o nueve camiones, además de casas y personas. No había visto una devastación así antes», relató Suman Chalise, un profesor de la zona.
El portavoz de la Policía de Nepal, Abi Narayan Kafle, confirmó el hallazgo de los primeros ocho cadáveres e indicó que las labores de búsqueda continúan activas, mientras se urgió a las poblaciones ribereñas a evacuar. Para apoyar las tareas de rescate y respuesta ante el desastre, el Ejército nepalí desplegó helicópteros y personal especializado.
Impacto en infraestructura y alerta en la frontera china
El impacto del fenómeno también golpeó severamente los servicios básicos de Nepal. La Autoridad de Electricidad informó que los daños en plantas hidroeléctricas y solares afectaron unos 430 megavatios de capacidad de producción, interrumpiendo las redes de transmisión y distribución eléctrica. Asimismo, varias autopistas principales fueron cerradas por colapsos de vía.
Del lado chino de la frontera, la cadena estatal CCTV reportó que un corrimiento de lodo originado en el territorio nepalí impactó el puerto comercial de Gyirong, en Tíbet, dejando un elevado número de víctimas y desaparecidos.
El presidente de China, Xi Jinping, instó a las autoridades a desplegar todos los medios posibles para ubicar a las personas atrapadas. «La tarea más urgente es hacer todo lo posible para buscar y rescatar a los desaparecidos, atender con rapidez a los heridos y minimizar al máximo las pérdidas humanas», enfatizó el mandatario. En tanto, las autoridades de tráfico de Shigatse advirtieron que la red vial de la zona permanece bajo alto riesgo de nuevos deslaves.

