Así lo afirmó el dirigente político y social Erick Sapienza
Por Alexander Compiani
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— A las puertas del 1 de mayo, el país entero se detiene ante la expectativa de un aumento salarial justo, mientras la clase trabajadora enfatiza que «no quiere dádivas».
Así lo manifestó el dirigente político y social Erick Sapienza, quien explicó que el artículo 91 de la Constitución garantiza un salario digno y que el Estado está obligado a su cumplimiento.
»Abordar esta circunstancia exige una visión de estadista; una que trascienda la retórica de la coyuntura y se fundamente en la cruda realidad de los indicadores y el marco jurídico que nos rige», subrayó Sapienza.
Precisó que, desde las calles de Caracas hasta el último rincón del país, el diagnóstico es innegable: el valor del trabajo ha sido sistemáticamente erosionado.

