Por Alberto García
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- La sentida partida del colega Ángel Millán ha despertado una oleada de recuerdos que brotan del pensamiento, reviviendo, por ejemplo, la narración de Jesús Calzadilla sobre su ingreso al desaparecido Diario de Oriente, propiedad del margariteño Don Fucho Tovar.
Calzadilla, con la mirada alzada hacia el horizonte, comenta que aún está vívido en su memoria aquel momento: su entrada a ese prestigioso medio de comunicación social, considerado una verdadera escuela de capacitación para fotoperiodistas y redactores.
Según su relato, ingresó al Diario de Oriente junto a Ángel Millán gracias a una recomendación escrita de Don Rafael Bellorín Malaver, sempiterno director de Ondas Porteñas. Ambos fueron asignados a la fuente política. Años después, cuando el diario fue absorbido por una empresa del Estado, Millán se trasladó a Cumaná, estado Sucre, para ocupar el cargo de jefe del departamento de fotografía y cine.
Jesús Calzadilla reconoce que su experiencia profesional junto a Millán fue profundamente enriquecedora. A su lado, conoció y desarrolló las habilidades necesarias para lograr que «una gráfica refleje mil palabras». Estas vivencias combinan ahora el recuerdo con el dolor ante el triste deceso del periodista Ángel Eugenio Millán.
Calzadilla se despidió, como siempre, con afectuoso cariño, partiendo rumbo a las montañas de El Hatico, una locación en la parroquia Naricual. Allí, lejos del mundanal ruido, busca el contacto con la naturaleza para reflexionar sobre aquellos agitados tiempos vividos en el ejercicio del periodismo.
¡Paz para el alma del colega Ángel Millán!
Albert
17/10/25

