Crónica del fracaso
Por Juan Peña
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- El planteamiento político y filosófico antimperialista del Libertador Simón Bolívar, no es marxista, ni leninista, para nada, solo responde a la concepción denominada: «La autodeterminación de los pueblos».
En este sentido, el pueblo se asume como el sujeto político principal, el gran protagónista que a través de su autodeterminación o participación política directa, construye su propio destino, en libertad absoluta.
Este concepto, representa la génesis de la democracia participativa y protagónica, piedra angular de la Constitución Bolivariana de Venezuela, lo que constituye a la República en si misma.
En el marxismo-leninismo, es todo lo contrario, el sujeto político preponderante y todo poderoso es el Estado, no el pueblo, en la concepción filosófica del Libertador Bolívar, el pueblo a través del ejercicio directo de la soberanía, somete al Poder representado en este caso en el Estado, por que el pueblo es el depositario del poder originario y el hecho que haya ejercido el sufragio para constituir un órgano o institución del poder público, (el Estado) no significa que haya transferido su soberanía, ni el poder originario, los conserva y los ejercerse de manera directa cuando lo requiera, como poder constituyente,
En el concepto del marxismo-leninismo, el Estado se apodera de la soberanía y el poder originario del pueblo, lo manipula, por tal razón la naturaleza de su génesis lo obliga a constituirse en un gobierno autócrata y represivo para poder sobrevivir, caso de Venezuela y el fracaso estrepitoso de la Revolución Bolivariana, inicialmente constituida por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías.
Ese fue el gran error de Chávez, implementó la tesis del marxismo-leninismo, en el Proceso Político Histórico Venezolano, y tal situación representó la mayor contradicción ideológica del Proyecto Bolivariano Originario, el cual se sustenta en el «Árbol de las Tres Raíces» que dijo Simón Rodríguez? «no debemos copiar modelos, debemos construir el nuestro»
Está contradicción impuesta desde Cuba, por Fidel Castro y conducida por sus agentes cubanos en Venezuela, aunada a la falta de Ética y Moral desmedida, en el ejercicio del poder político y la administración Pública, fue lo que destruyó al país y a la Revolución Bolivariana, el deslave del 28 de Julio, es consecuencia de lo expresado, si queremos rescatar El Proyecto Bolivariano Originario, en necesario volver a nuestros orígenes, » Lo más difícil es hacer lo correcto pero debemos de hacerlo»
Juan Peña a los 15 días del mes de agosto de 2024

