Primero Justicia exigió atender de emergencia el colapso del Sistema Eléctrico Nacional, denunciando que las fallas en el interior del país obedecen a la corrupción, la mala gestión y la minería ilegal en las cuencas hidrográficas
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA. — La secretaria de Ambiente y Sostenibilidad de Primero Justicia, María Gabriela Hernández, enfatizó este miércoles que la resolución del colapso en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) exige la misma atención prioritaria que la emergencia provocada por los recientes terremotos en el país.
Para la también diputada a la Asamblea Nacional (electa en 2015 por el estado Monagas, donde reside), la crisis energética ha alcanzado niveles insostenibles, por lo que urgió a realizar un seguimiento real a la demanda de las regiones. “Hay que advertir al país, y sobre todo a quienes toman decisiones a nivel central, que la realidad del interior de Venezuela es sencillamente calamitosa”, aseveró.
Hernández detalló que, mientras en las capitales de estado la situación es crítica, en las poblaciones más pequeñas el escenario es aún peor. “Hablamos de familias que pasan hasta ocho horas continuas sin electricidad: adultos mayores, niños, hospitales, escuelas y comercios. Ya no se trata solo de la falta de empleo o la inflación, sino de la imposibilidad de trabajar porque no hay luz, un servicio transversal para cualquier posibilidad de desarrollo”, enfatizó la dirigente aurinegra, al tiempo que exigió a las autoridades abordar la situación de forma inmediata.
Causas estructurales del problema eléctrico
La vocera nacional de la tolda amarilla recordó que entre el 70% y el 80% de la energía que consume el país proviene de la generación hidroeléctrica, mientras que el parque termoeléctrico se encuentra mayoritariamente paralizado por falta de inversión, fallas en la industria petrolera, corrupción y ausencia de mantenimiento.
En ese sentido, desestimó las versiones oficiales que atribuyen los fallos a fenómenos meteorológicos. “Esto no tiene que ver con El Niño, La Niña ni ningún evento climático. Es un problema estructural que arrastramos desde hace años por la desidia, la mala gestión del SEN y el abandono en la protección de las cuencas hidrográficas. La pérdida de bosques por la minería ilegal está destruyendo directamente nuestros ríos”, advirtió.
Finalmente, Hernández alertó sobre la devastación en el sur del territorio nacional e indicó que la explotación en el Arco Minero del Orinoco atenta contra los parques nacionales y los cauces que alimentan la generación eléctrica, amenazando con profundizar aún más la crisis energética nacional.

