Propietarias denuncian que los ocupantes pretenden recuperar la vivienda y tierras agrícolas mediante un amparo constitucional emitido por un tribunal civil de El Tigre sin competencia agraria
Por Alexander Compiani
Sucesos
LA NUEVA ANTORCHA. — Las hermanas Mirian y Evangelina Machuca, propietarias del fundo Belén, ubicado en la parroquia Zuata del municipio José Gregorio Monagas, estado Anzoátegui, denunciaron ser víctimas de una invasión por parte de los ciudadanos Sergio Guerra y Jenny Álvarez, quienes pretenden apropiarse de una vivienda y tierras de vocación agrícola adjudicadas a su familia por el Instituto Nacional de Tierras (INTI) desde el año 2008.
Según explicaron las afectadas, tras la ocupación ilegal de su predio rural, introdujeron inicialmente una denuncia ante el INTI, organismo al cual los señalados no comparecieron. Ante esta situación, se vieron en la obligación de emprender una acción judicial ante el Juzgado del Municipio José Gregorio Monagas para lograr el desalojo de los perturbadores.

La jueza titular de esa instancia, Leandra Pereira, revisó los elementos de convicción y comprobó la propiedad legal de la familia Machuca. Dado que los denunciados desacataron las citaciones judiciales, la magistrada procedió a ejecutar la medida de desalojo correspondiente.
Amparo sin competencia agraria
Sin embargo, tras tomar posesión de su propiedad, las hermanas Machuca fueron notificadas de que los ocupantes acudieron al Tribunal de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de El Tigre, a cargo de la jueza Adriana Pacheco, donde solicitaron un amparo constitucional para que se les restituya la posesión del inmueble y las tierras.
»¿Cómo lograron este amparo sin documentos de propiedad que los acrediten como titulares del predio y habiendo ignorado previamente las citaciones del tribunal de Mapire y del INTI?», cuestionaron las denunciantes, quienes calificaron la medida de arbitraria e ilegal al señalar que los juzgados civiles carecen de competencia en materia agraria.
Las declarantes manifestaron su profunda preocupación ante la orden dictada a favor de los ocupantes, lo que genera angustia en su entorno familiar y afecta de manera directa a su hermana mayor, Leonarda Machuca, quien presenta problemas de salud y discapacidad.
Finalmente, Mirian y Evangelina Machuca hicieron un llamado a las autoridades judiciales para que impongan justicia frente a lo que consideran un atropello por parte de invasores recurrentes en la zona rural de Zuata, reiterando su deseo de continuar trabajando la tierra en paz.


