Por Omar González Moreno
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- Los socialistas están cayendo. Poco a poco, pero de manera definitiva. Esto es, sin duda, una excelente noticia para el futuro del mundo, será liberado de ladrones y corruptos.
Hemos sido testigos de cómo, por ejemplo, en Ecuador, el joven presidente Daniel Noboa venció en las elecciones presidenciales a la candidata del correísmo socialista, Luisa González.
En Argentina, no solo Javier Milei derrotó al kirchnerismo, sino que, bajo su gobierno, comenzó a imperar el estado de derecho. Los socialistas han empezado a rendir cuentas por sus delitos; un claro ejemplo es la condena a Cristina Fernández de Kirchner.
Asimismo, en Perú, las instituciones evitaron un golpe de Estado por parte del expresidente Pedro Castillo.
La lista de derrotas del socialismo sigue creciendo, lo que También sucederá en Venezuela.
En Brasil, todo apunta a que el socialismo está agotado y no logrará mantenerse en futuras elecciones.
Este fenómeno se repite en muchas partes del continente y del mundo.
En Venezuela, los ciudadanos logramos una victoria histórica y contundente el pasado 28 de julio al elegir a Edmundo González Urrutia como presidente.
Sin embargo, el régimen de Nicolás Maduro ha robado la victoria al pueblo venezolano y se obstina en aferrarse al poder desde Miraflores, usurpándolo.
A pesar de esto, tenemos la certeza que con el liderazgo de María Corina Machado Venezuela se dirige indefectiblemente hacia la libertad.
La izquierda antidemocrática retrocede en todos los niveles y espacios. Las sociedades han comprendido que los discursos de odio, las promesas vacías y las mentiras bien elaboradas no conducen a nada positivo.
En Colombia, Bolivia, España y otros lugares, el socialismo está en declive.
El socialismo caerá porque ha fracasado en la gestión económica, en la conducción social, en la defensa del Estado y en la generación de riqueza para las sociedades.
Caerá porque los pueblos han perdido la confianza en ellos, hartos de sus promesas vacías.
Caerá porque sus regímenes se han tornado cada vez más corruptos, inmorales y antidemocráticos.
Los pueblos se cansan de soportar los atropellos de un modelo que no tolera rivales, sino que crea enemigos, busca controlarlo todo y silencia las voces disidentes.
Los socialistas caerán por el odio que ellos mismos han generado, difundido y multiplicado.
Caerán porque no pueden sostenerse en el poder tras años de fracasos, políticas erradas y el caos que provocan donde gobiernan.
Así como ya han caído en gran parte del mundo, estamos seguros de que caerán en Venezuela, Colombia, Nicaragua y Cuba.
No tienen forma de mantenerse en el poder, pues son repudiados por la inmensa mayoría de sus pueblos.
Para concluir, el colapso del socialismo en América Latina es imparable. Ni Rusia, ni China, ni Siria, ni Irán, ni nadie en la escena internacional podrá evitarlo.
¡De que en Venezuela también caerán, caerán!

