La conjunción de conflictos armados, el brote de Ébola y el drástico receso en los fondos de ayuda humanitaria sitúan a África Occidental y Central al borde de un colapso sistémico
Redacción LNA
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto a diversas agencias humanitarias lanzaron este jueves una voz de alarma sobre la severa crisis que atraviesa África Occidental y Central. Alrededor de 55 millones de personas corren el riesgo de caer en la hambruna si no se movilizan recursos de forma urgente.
La crisis actual supera los problemas estacionales habituales y responde a una acumulación de factores devastadores. Entre ellos destacan el impacto indirecto de las guerras regionales, las perturbaciones en los mercados de suministros y el avance incontenible de un brote de Ébola que ha tensado la infraestructura sanitaria existente.
Un factor determinante radica en el preocupante receso de la financiación internacional para programas de asistencia, dejando a millones de refugiados y desplazados con raciones reducidas. Según la ONU, más de 3,1 millones de personas ya se encuentran en condiciones clasificadas estrictamente como de emergencia humanitaria.
Las agencias han recalcado que la seguridad alimentaria se ha convertido en el punto central de la estabilidad política y social de la región. Se ha solicitado una reunión extraordinaria de donantes para articular fondos flexibles que permitan amortiguar el impacto antes de que comience el periodo más crítico de escasez.

