Por Omar González Moreno
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- ¡Basta ya! Cada 1 de mayo, el mundo celebra el dia internacional de los trabajadores, pero en Venezuela lo que hacen es pasar hambre.
Bajo la bota de Nicolás Maduro, millones son esclavos modernos, encadenados por un salario de 1,5 dólares que es un latigazo al alma, incapaz de comprar ni un mendrugo de la canasta básica.
Los bonos del régimen son grilletes, migajas que humillan mientras derechos como aguinaldos, vacaciones y contratos se desvanecen en el olvido.
Profesores, médicos, obreros: héroes que sostienen a un Estado vampiro con su miseria.
Protestar es un delito. ¡120 sindicalistas presos, 3,400 amenazados!
En 2016, Maduro quiso arrastrarlos a los campos como ganado.
En el Arco Minero y en Pdvsa, mafias y corruptos devoran a indígenas y trabajadores.
Migrantes, dentro y fuera, son esclavos modernos, insultados por un tirano que los llama “mendigos”.
Esta hambre es su arma, su fraude electoral de 2024, su garrote vil.
Pero Venezuela no se rinde. Como rugió María Corina Machado, “¡nuestra fuerza es la unión y el amor!”
Que este 1 de mayo sea un alarido de furia, un juramento de lucha.
¡Romperemos estas cadenas! ¡Venezuela será libre!

