Por Omar González Moreno
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- La OEA emitió esta semana dos llamados urgentes para proteger la embajada Argentina en Venezuela asediada brutalmente por las fuerzas de seguridad del régimen de Nicolás Maduro.
En un contexto de creciente tensión política y social, la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió dos dramáticos llamados, uno firmado por representantes de 14 paises del continente americano, para que cese el asedio a la Embajada de Argentina en Venezuela, y otro del propio Secretario General del organismo hemisférico, Luis Almagro, en ese mismo sentido.

Estos pronunciamientos surgen como respuesta a la crítica situación de seis perseguidos políticos que hemos encontrado refugio en la sede diplomática, donde enfrentamos graves peligros debido a la feroz represión del régimen venezolano.
Desde hace varias semanas nos cortaron los servicios básicos y la policía de Maduro, fuertemente armada, rodea la sede diplomática con claras intenciones de asaltarla.
La embajada Argentina, ahora protegida por Brasil, luego de la expulsión de los diplomáticos gauchos, ha sufrido presiones constantes, con repetidas operaciones de hostigamiento por parte de los funcionarios del régimen de Nicolás Maduro.
Este escenario ha generado preocupación no solo en el ámbito diplomático, sino también en el ámbito de los derechos humanos, dado que los asilados corremos el riesgo no solo de ser secuestrados, sino también de enfrentar represalias violentas, incluso la muerte, si la embajada es asaltada por los agentes de la dictadura venezolana.
La OEA, en sus comunicados, han instado al régimen venezolano a respetar los acuerdos internacionales que garantizan la inviolabilidad de las misiones diplomáticas.
También han llamado a la comunidad internacional a brindar apoyo a Argentina en su defensa de los derechos de los asilados y a garantizar su seguridad y protección.
Este llamado de la OEA subraya la importancia de la solidaridad entre naciones en la defensa de los derechos humanos y el asilo político.
Los seis perseguidos, que hemos sido objeto de amenazas y persecuciones, nos hemos convertido en una especie de referencia de una lucha más amplia por la libertad y la democracia en Venezuela.
La situación destaca la necesidad urgente de una respuesta coordinada de la comunidad internacional para hacer frente a los abusos de poder y las violaciones de derechos humanos que se han institucionalizado en el país, desde que el chavismo asumió el poder hace más de 25 años.
La embajada Argentina, a través de sus representantes, ha reafirmado su compromiso de proteger a los asilados, recordando que el refugio es un derecho humano fundamental que debe ser respetado por todos los países.
A medida que la situación se desarrolla, es crucial que las voces de apoyo se amplifiquen y que acciones concretas se tomen para asegurar la protección de quienes buscamos refugio ante los desmanes de la tiranía.
En resumen, los llamados de la OEA resaltan la fragilidad de los derechos humanos y la necesidad de una respuesta global ante situaciones de asedio y represión frecuentes bajo la opresión corrupta y criminal del actual régimen venezolano.
La defensa de los derechos de los asilados en la embajada argentina debe ser una prioridad, no solo para Argentina, sino para toda la comunidad internacional comprometida con la paz, la libertad y la dignidad humana.

