Por Ronny Leonardo Padrón Pérez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- El derrocamiento del tirano sirio Bashar Al Asad impone lecturas varias, considerando como fuere que se trata del evento político más trascendente del año por finalizar. Entre esos aspectos destaca uno que estimamos merece nuestra especial atención. Nos referimos a la paradigmática resiliencia mostrada por la resistencia armada organizada en contra del régimen tiránico en la República Árabe Siria.
Es el caso, que entre la diversidad de grupos armados sirios opuestos al sistema político hoy derrocado, inclusive el más destacado, conocido ahora por sus siglas HTS, responsable por la toma armada de las principales urbes en aquel país, nos brindaron un ejemplo sobre la prevalencia de la disposición para obrar. Veamos. Es por todos conocido que la más reciente guerra civil siria inició el año 2011 ocasión en que el régimen de Bashar Al Asad vio peligrar gravemente su permanencia en el poder ante los embates armados de las fuerzas rebeldes; situación que solo cambió para el año 2015 gracias a la intervención militar de las tiranías rusa e iraní, estado de cosas vigente hasta hace apenas semanas cuando partiendo desde un 20% de territorio sirio precariamente dominado, la resistencia armada dio inicio a una ofensiva militar que en cuestión de días obligó a la fuga del déspota.
Lo anterior consagra una auténtica epopeya libertaria que por sobre ideologías y posicionamientos pragmáticos exalta una vez más el triunfo de la voluntad humana por encima de escenarios adversos.
Cómo denostar los sacrificios implícitos en 11 años de guerra contra un adversario reconocidamente genocida, aliado con potencias regionales e incluso mundiales, cuando los más avezados especialistas predecían en coro la continuidad del regente. Porque aun resultando más plausible ¨adaptarse¨ ante la imposición del más fuerte, la resistencia militar siria, plagada de carencias y limitaciones sin fin optó por mantener posiciones, siempre en espera de ese viento favorable que solo ahora les llegó.
Harto sencillo pretender explicar al día de hoy el derrocamiento de marras, solo basados en la fragilidad intrínseca de un régimen caído o bien por el abandono de sus aliados, como si no hubiera sido menester el combate a sangre y fuego con saldo letal correlativo. Se trata ni más ni menos que de un llamado de atención para todos los pueblos del orbe, pretendientes hoy de libertad y democracia: para triunfar, debemos estar dispuestos a ofrendar algo más que reiteradas peticiones de auxilio. ¨Cuando la Tiranía se hace ley, la Rebelión es un Derecho¨. El Libertador, Simón Bolívar. Oración y trabajo.
caballeropercivall@gmail.com

