Por Juan Velásquez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA. — El panorama político actual nos obliga a cuestionar el papel de la denominada «oposición funcional». Es imperativo que los integrantes del extinto Gobierno Interino de Juan Guaidó —bajo el lema de «Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres»— rindan cuentas de manera exhaustiva.
La deuda con la transparencia
A la fecha, sigue sin esclarecerse el destino de los aproximadamente 150 millones de dólares administrados tras el reconocimiento de más de 50 países. Existe una legítima exigencia ciudadana por conocer el paradero de ese presupuesto. Diversas informaciones sugieren que dirigentes, diputados de la Asamblea Nacional de 2015 y partidos afines recibieron financiamiento directo para actividades partidistas. Por ello, resulta vital preguntar: ¿quiénes formaban parte de esa nómina de beneficiarios y si, hoy en día, algunos de ellos continúan percibiendo tales remesas?
Desconexión social y opulencia
La realidad del liderazgo opositor parece distar mucho de la crisis que atraviesa el ciudadano común. El pasado 1 de mayo, fue evidente el contraste: mientras el país padece, se observó a dirigentes luciendo indumentaria impecable y ostentando un estilo de vida que sugiere una comodidad económica incomprensible. Algunos, incluso, pretenden seguir ejerciendo funciones legislativas desde el exterior, alejados de la realidad territorial.
Hacia una solución definitiva
Como bien se dice, en tiempos de crisis la imaginación debe superar al intelecto. La distinción entre el pasado del chavismo, el presente de la oposición funcional y el futuro de nuestra nación depende exclusivamente de nuestras acciones inmediatas.
No podemos limitarnos a soluciones superficiales; es el momento oportuno para exigir la aplicación, no solo de la falta absoluta, sino de la salida definitiva del Presidente de la República, fundamentada en el Artículo 233 de nuestra Constitución. La verdadera ruta para la refundación del Estado y la recuperación de la institucionalidad reside en la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

