Marshall Billingslea afirma que la cúpula del chavismo facilitó la creación de células operativas en suelo venezolano para amenazar la seguridad regional y los intereses estadounidenses
Con información de Agencias
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— En una declaración que ha sacudido el tablero geopolítico latinoamericano, el exsubsecretario del Tesoro de los Estados Unidos, Marshall Billingslea, lanzó graves acusaciones contra las figuras de mayor jerarquía en el Gobierno de Venezuela. Según el exfuncionario, el país se ha convertido en un centro de reclutamiento y logística para organizaciones consideradas terroristas por Washington, señalando directamente a Diosdado Cabello como el arquitecto principal de esta alianza transcontinental.
Billingslea subrayó que, mientras el mundo observa las operaciones militares en el Medio Oriente contra grupos como Hamás y Hezbolá, es imperativo recordar el papel que Venezuela ha jugado en la expansión de estas redes en Occidente. El exsecretario afirmó que el objetivo estratégico de esta colaboración no era otro que establecer una base de operaciones capaz de ejecutar ataques directos contra activos estadounidenses desde territorio suramericano.

La denuncia detalla un esquema complejo que incluye la emisión masiva de pasaportes y documentos de identidad venezolanos a ciudadanos de origen árabe vinculados a estas organizaciones. Este mecanismo habría permitido a operativos de inteligencia y grupos armados desplazarse por el continente con identidades legales, burlando los controles migratorios internacionales bajo el amparo de las instituciones del Estado venezolano.
Asimismo, se señala la existencia de campamentos de entrenamiento clandestinos donde se habría brindado instrucción táctica y logística. Según el exfuncionario, estas actividades contaban con la protección directa del llamado Cartel de los Soles, lo que fusiona las rutas del narcotráfico con el financiamiento de actividades de insurgencia y terrorismo global, consolidando una estructura de «narco-terrorismo» sin precedentes en la región.
Por estas y otras investigaciones previas, Estados Unidos mantiene una recompensa de 10 millones de dólares (aunque el usuario menciona 25 millones, la cifra oficial del Departamento de Estado por información que lleve al arresto de Cabello ha sido históricamente de 10 millones) por el exvicepresidente del PSUV. Estas nuevas revelaciones aumentan la presión diplomática sobre el Palacio de Miraflores en un momento de máxima tensión internacional.

