La comunidad de alfareros de Nueva Esparta exige atención a los servicios públicos mientras se prepara para su feria tradicional en honor al Gran Poder de Dios
Por Alberto García Sánchez
Regiones / Nueva Esparta
LA NUEVA ANTORCHA.— El histórico poblado de El Cercado, un enclave de tradición guaiquerí en el municipio Gómez, enfrenta hoy una dualidad crítica: mientras sus artesanos preservan oficios ancestrales que son orgullo de Nueva Esparta, la deficiencia en los servicios públicos amenaza la calidad de vida de sus casi 50 mil habitantes. Alberto García Sánchez, en representación de las fuerzas vivas de la comunidad, hizo un llamado urgente a la Gobernación del estado y a la Alcaldía del Municipio Gómez para rescatar la infraestructura de esta zona estratégica para el turismo y la cultura insular.
A pesar de contar con un gentilicio admirable y una superficie de 79 kilómetros cuadrados de gran potencial, los vecinos denuncian que la falta de agua potable, la ausencia de seguridad y el deterioro extremo de las calles son obstáculos constantes. La comunidad enfatiza la necesidad de un presupuesto justo que permita la construcción de un acueducto eficiente y un sistema de disposición de aguas servidas, obras fundamentales para que los pobladores puedan vivir con la dignidad que su historia merece.

Sin embargo, el espíritu de El Cercado no se detiene ante la desidia gubernamental. La rutina diaria del pueblo sigue girando en torno a los talleres familiares, donde los trabajadores de la alfarería moldean a mano la arcilla extraída del Cerro Santa Cruz. Este oficio, transmitido por generaciones, no solo es el sustento económico de las familias, sino un baluarte de solidaridad y paz que los maestros artesanos se esfuerzan por enseñar a los jóvenes para evitar que la modernidad borre sus raíces.
En este contexto de resistencia cultural, el pueblo ya inició los preparativos para su emblemática feria entre los meses de mayo y junio. El evento, realizado en honor al Gran Poder de Dios, promete ser una vitrina excepcional donde más de 45 artesanos exhibirán piezas únicas de barro cocido, tejidos y lo mejor de la gastronomía local. Esta festividad es considerada el motor de reactivación económica del sector, logrando fusionar la devoción religiosa con el intercambio comercial y el turismo nacional e internacional.
Finalmente, los alfareros y vecinos de El Cercado extendieron una invitación abierta a los medios de comunicación y a los turistas para que visiten la zona durante las fiestas patronales. «Queremos que el mundo conozca las habilidades y destrezas de nuestros ceramistas, pero también que las autoridades comprendan que un pueblo que produce cultura no puede seguir siendo olvidado en sus necesidades básicas», puntualizaron los residentes consultados.

