Habitantes del sector en Puerto La Cruz suman más de 20 días sin servicio de 220 voltios, mientras las averías recurrentes e improvisadas soluciones de Corpoelec amenazan la seguridad de la comunidad
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA. — Un estado de constante zozobra e inseguridad viven los habitantes del sector Barrio Unión, en Puerto La Cruz, debido a las severas y reiteradas fallas en el tendido eléctrico local. La comunidad denuncia que las continuas explosiones registradas en el poste ubicado entre el paseo Miranda y la calle Cooperativa provienen del deterioro del sistema, lo que provoca el desprendimiento de guayas de alta tensión que caen a la vía pública y representan un peligro inminente para los transeúntes y residentes de la zona.
La problemática se ha agudizado al punto de que los vecinos contabilizan más de 20 días continuos sin suministro eléctrico de 220 voltios. Esta situación impide el funcionamiento de equipos electrodomésticos indispensables, tales como aires acondicionados y sistemas de bombeo de agua potable, afectando directamente la calidad de vida de decenas de familias, niños y adultos mayores que sufren las altas temperaturas en medio de un servicio deficiente e intermitente.
Aunado a los apagones prolongados, los afectados destacan que el plan de racionamiento no oficial agrava la contingencia diaria. A pesar de los múltiples reportes canalizados ante los organismos competentes y las cuadrillas de la corporación eléctrica (antigua Eleoriente), las respuestas obtenidas han sido paliativos temporales. Las guayas reparadas vuelven a reventarse a los pocos días, dejando al descubierto la falta de insumos de calidad y la ausencia de un mantenimiento preventivo integral en la red de distribución.
Frente a la recurrencia de los cortocircuitos, las familias expresan su temor ante la posibilidad de un incendio o una tragedia mayor si una de estas líneas energizadas impacta sobre una vivienda o una persona. Aseguran que la improvisación en las maniobras técnicas solo prolonga el colapso del tendido y no resuelve el origen estructural del fallo eléctrico que mantiene a oscuras a gran parte del populoso sector porteño.
En vista de la gravedad de la contingencia, la comunidad de Barrio Unión exige a la directiva de Corpoelec y a las autoridades municipales la sustitución inmediata y definitiva del cableado dañado, así como la restitución formal del servicio de 220 voltios. Advierten que no aceptarán más parches provisionales y se mantienen en alerta hasta recibir una solución técnica adecuada que garantice la seguridad y el derecho a un servicio público eficiente.


