Oliveros sostiene que la dolarización solo sería efectiva si el Estado cuenta con una política fiscal ordenada, un sector petrolero más eficiente y mayores niveles de inversión y apertura económica
Con información de El Nacional
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LA NUEVA ANTORCHA.— El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana (Unimet), Luis Oliveros, subrayó el jueves que la posibilidad de dolarizar la economía venezolana “es algo a tomar en cuenta”, pero insistió en que debe ser evaluado con cuidado antes de adoptarse como política.
Durante una entrevista en Onda La Superestación, Oliveros destacó que antes de pensar en un cambio profundo como la dolarización, el país debe enfrentar problemas estructurales que afectan la estabilidad de precios y la confianza en el bolívar.
En ese sentido, señaló que es esencial que el Estado venezolano dé la batalla contra la inflación y resuelva sus desequilibrios fiscales, algo que, a su juicio, podría generar una reducción tanto de la inflación como de la volatilidad en el mercado cambiario si se logra estabilizar en los próximos meses.
Revisar leyes laborales antes de dolarizar
El economista también llamó la atención sobre la necesidad de revisar y actualizar la normativa laboral vigente. «El gobierno está destinando recursos para pagar bonos, pero llega un momento en que vas a tener que tomar una decisión sobre el salario», afirmó, en referencia a la presión creciente sobre los ingresos reales de los trabajadores.
Oliveros planteó que, para pensar en una dolarización efectiva, primero es necesario construir un Estado financieramente viable, con una política fiscal ordenada, un sector petrolero más eficiente y mayores niveles de inversión y apertura económica. Solo entonces —dijo— se podría evaluar comparativamente experiencias externas, como la de Perú.
“Luego con un Estado viable, pensemos en el caso peruano” sobre la posibilidad de crear una nueva moneda, señaló, al enfatizar que la dolarización no es una solución automática en medio de desequilibrios internos profundos.
Además, el economista reiteró que la dolarización no necesariamente impulsa automáticamente los salarios. En su explicación, aclaró que, incluso si se llegase a implementar, esto no implicaría que los ingresos de los trabajadores se incrementen de forma automática.
“Se está hablando de no inflación y de no a la volatilidad cambiaria”, señaló, subrayando que los efectos positivos de la dolarización dependerían de condiciones económicas más estables y de mayor confianza en el sistema financiero.

