Por Alberto García Sánchez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.— Buscó Neptalí en el aire, en el rincón y el olvido,
aquella piel de costura donde guardaba su historia;
la cartera se hizo rima, un verso que se ha perdido,
dejando solo el vacío grabándose en la memoria.
«¿Dónde estás que no te veo?», le pregunta a la chaqueta,
mientras el nombre resuena con un eco de extrañeza.
¿Se habrá marchado de viaje con la musa del poeta?
¿O se escondió del bolsillo por pura y simple pereza?
No es el cuero lo que duele, ni el metal que se ha escapado,
sino el rastro de los días que en sus pliegues se dormía;
José busca entre los versos lo que el azar le ha quitado,
esperando que el retorno le devuelva la alegría.
¡Ánimo, amigo mío, que si el mundo se complica,
y el objeto no aparece por más que le hagas el ruego,
tu pluma siempre es tesoro que al destino multiplica,
aunque hoy le digas al cuero: «¿dónde estás que no te veo?».
Albert, recreando el pensamiento.
15/04/26

