“La sociedad seria una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros”
Sébastien-Roch Nicolás Chamfort (1740-1794)
Escritor Francés.
Por José «Cheo» Salazar / X: @Cheotigre
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- El hotel Arichuna de la sucesión Massobrio, cerrado temporalmente por efectos de la crisis, es testigo silencioso de buena parte de la historia de la ciudad, en diferentes momentos de ese devenir histórico, fue sitio obligado para la estadía de líderes políticos, sindicales, intelectuales, empresariales, militares y civiles.
En esas prestigiosas y bucólicas instalaciones, se hospedaron personalidades de la talla del eximio escritor Miguel Otero Silva en sus constantes y largas permanencias en el pueblo para in situ recopilar información, que le permitió escribir, con datos bien confirmados, su célebre novela “Oficina Nº 1”, los expresidentes Rafael Caldera (+) Carlos Andrés Pérez, Wolfang Larrazabal Ugueto (+) y los ex-aspirantes al solio presidencial Jovito Villalba (+) José Vicente Rangel, Luís Piñerúa Ordaz (+) entre otros y allí, también funcionó por muchos años, El “Rotary Club El Tigre” que reúne en su seno a un selecto grupo de ciudadanos de la sociedad local, que siempre recibieron en esas instalaciones a líderes nacionales e internacionales de ese prestigioso club de servicio. Un sitio de encuentro por excelencia.
En ese histórico hotel, prestó servicio como mesonero desde el año 1961, hasta el año 1983, el señor Germán Rafael Suárez, “Flaco del Arichuna” como es conocido popularmente, quien había llegado desde su natal Antolín del Campo en la isla de las perlas de la mano de su paisano y vecino don Miguel Arismendi (Cocoliso) que lo entusiasmó a emigrar hasta El Tigre, una vez que lamentablemente, quedó huérfano. En ese tiempo el viejo Miguel laboraba en la empresa Mene Grande Oil Company y con gran cariño y vocación solidaria, lo acogió en su hogar de la calle Héctor Villegas por espacio un tiempo, hasta que, se mudó para la casa de su tío Alí Suárez, que poseía una bodega en Pueblo Ajuro.
”El Flaco”, que había nacido el 27 de octubre de de 1942, promediaba los 14 años cuando llegó a nuestro incipiente pueblo. Una vez aquí, concluyó sus estudios de primaria en el grupo escolar estado Trujillo, los cuales había iniciado en la escuela La Fuente de Antolín del Campo luego, no pudo continuar estudios y se dedicó a ayudar a su tío en la bodega hasta que logro empleo en el hotel Arichuna con un sueldo de Bs. 5,oo diarios. Un cachete de plata. Un salario aceptable para un joven novicio en esa época. El bolívar tenía poder adquisitivo.
En esos años contrajo nupcias con la señora Carmen Elisa Cairo con la cual pocreo 3 hijos: la secretaria profesional Yurbi Josefina, el prestigioso Comisario y abogado de la Policía Metropolitana en el estado Anzoátegui, Jesús Rafael Suárez Cairo y el profesional del volante Germán Rafael y como la generalidad de los orientales echan su canita al aire, también tiene 2 hijos fuera del matrimonio: Virginia y Germán Padrino. Entre todos sus hijos, el popular “Flaco del Arichuna”, tuvo la dicha en vida, ver crecer 11 nietos. Una prolífica familia de un hombre que llegó a la ciudad, cuando estaba tomando impulso como pueblo para convertirse en la pequeña urbe de la cual disfrutamos actualmente. Con su humildad, laboriosidad y proverbial buen humor “El Flaco” fue un personaje muy popular en la ciudad. Llegó, se enamoró, casó, trabajó y murió y dejó la prolongación de su vida en la ciudad en sus nietos. Un baluarte desde su humilde puesto de lucha en el crecimiento y desarrollo de la ciudad. Todo un personaje.
En el hotel Arichuna se inició, desarrollo y perfeccionó como excelente mesonero y especialista en la preparación de bebidas bajo la dirección, orientación y vigilancia del señor Bruno Migliorini, quien era el arrendatario del hotel Arichuna, más tarde obtuvo otros secretos del oficio con el posterior socio de don Bruno, el señor Filomeno Mazzuco, ambos unas instituciones y pioneros en el ramo de la hotelería, bar y restaurante en la ciudad. Desde el año 1961, hasta que estos hombres de negocios y creyentes en la potencialidades de la ciudad, fundaron por el año 1980, el bar restaurante “El Garden” en el sector “Vea”, “El Flaco” trabajo para ellos, luego continúo hasta el 1983 bajo la égida y dirección del Dr. Italo Massobrio, el propietario que regentó el hotel Arichuna durante un tiempo, hasta que lo volvió a arrendar, esta vez al señor Oreste Bandini, luego a don Martín Márquez y posteriormente al árabe Nabil Isa. Esa es otra historia, lo cierto del caso es que el popular “Flaco” se marchó al Garden con sus antiguos patronos hasta el año 2003, cuando se retiró de la actividad. 42 años de trasnochos, no es cosa fácil para un ser humano y “El Flaco”, en los últimos años de su agotadora actividad, se echaba sus traguitos para permanecer “ríspero” y ya se movía, entre las mesas y clientes, con el piloto automático. Le llegó la hora del reposo del guerrero y no lo pensó dos veces. Hace unos días viajó a los brazos del señor y, podemos decir con propiedad, una gran pérdida para la ciudad. Un hombre honesto y trabajador a carta cabal.
En esos largos años como mesonero en el hotel Arichuna, “El Flaco” tuvo el placer de atender, servir y hasta lidiar con una gran cantidad de personajes de la ciudad entre los cuales recuerda los profesores José Antonio Arias Reyes(+) Frank Acosta, Hernán Iro, Juan Hernández, Luciano Carreño (+), el Ing. Simón Farcheg, Los hermanos Leotaud, don Luís García, el Dr. Freddy Rangel (+) a los periodistas don Edmundo Barrios, Calazán Guzmán, Pedro Marrero Hernández, Pedro Emilio “Pejas” Rojas Vargas, Pedro Manuel Vásquez, Alberto Guzmán Lárez, Juan Meza Vergara, todos lamentablemente desaparecidos físicamente y los que todavía están como un toro antes de la corrida, Ángel Camauta, Alexander Compiani, los también poetas Evaristo Marin y Aquiles Lamber Marcano, además de don Mauro Barrios (+) Samih Murhib (+) Meza Piñero, Luís Harris Rangel, el “Renco” Núñez (+) Félix Millán, Arcángel Alcalá (+) Mario Cervi, Guillermo Medina, don Carlos Poleo, José Luís Tineo (+) Atilio Mazzarri (+) “Chuito” Almeida (+) Eduardo Medina, Francisco Paz (+) don Joaquín Salcedo Rojas (+) “Toñito” Liccioni (+) Otto Espinoza, “Goyo” Gutiérrez (+) Gustavo Perdomo, Clemente Aranaga y el infaltable amante del mundo vitícola, el Prof. Ángel Antonio Merlín, que llamaba temprano, vía telefónica, para ordenar le enfriarán una botella del exquisito vino francés Lefolkmelk, la leche de la mujer amada. En esa estela de personajes, los había dice “El Flaco”, unos de carrera corta y de largo aliento, pitcheres y quienes siempre se colocaban detrás del home, pero en líneas generales todos hombres de bien, excelentes amigos y de grata recordación. De las propinas, nunca soltó prenda. Era secreto profesional.
El “Flaco del Arichuna” cuenta con su proverbial buen humor que en la oportunidad que los visitó el Dr. Rafael Caldera Rodríguez (+) se acercó a la barra, amablemente le ordenó un café pequeño, que tenía un costo de Bs. 0,50 le canceló con un bolívar y le dejó un realito de propina. Lo agarró, metió en la cartera y por muchos años lo conservó, lo sacaba y frotaba, con la esperanza que le diera suerte. No le dio mucha, pero siempre conservó esa esperanza. Hay que creer en las vainas y solltaba una carcajada. La suerte siempre lo encontró trabajando. Lo máximo.
Estos personajes, que algunas veces pasan desapercibidos, para el gran público, formaron y los que aún gozan de buena salud, forman parte de la cotidianidad de la ciudad y, desde este espacio hacemos un esfuerzo para rescatarlos del olvido colectivo con la intención de que, cuando se escriba la verdadera historia de la ciudad, sean incorporados al disco duro de nuestra memoria histórica. Hay que interesarse por la gente buena, decente, trabajadora de la ciudad. Ellos forman parte de la parte positiva del devenir histórico de la ciudad. Honor a quien honor merece. «El flaco del Arichuna» lo mereció y merece. Un personaje de grato recordatorio. Paz a sus restos.
sjose307@gmail.com …0414 3838097 …El Tigre, junio de 2024

