“Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.”
Paul Géraldy
poeta y dramaturgo francés (1885 – 1983)
Por José «Cheo» Salazar
@Cheotigre
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.— En los tiempos que se inició la gestación de la ciudad alrededor del pozo OG-1, se dieron dos hechos singulares. El retiro de los bahareques que circundaban la locación y la construcción de una cerca de Alfajol que sirvió de protección al área dónde se desarrollaban los trabajos de perforación. Ese espacio protegido, luego se convirtió en Campo Oficina. En ese amplio terreno, la industria petrolera, construyó viviendas para los ejecutivos – margen sureste – otras para los trabajadores en la parte oeste. En la entrada ubicaron una clínica. En el centro edificaron la escuela, el comisariato, oficinas, laboratorios químicos, el campo deportivo y con la organización y surgimiento del club social, la empresa petrolera cedió una amplia vivienda, en el costado que colinda con la calle Brisas del Caris, para la sede y como cosa curiosa ubicada frente a la histórica Casa New York, dónde los americanos y algunos ejecutivos venezolanos pasaban momentos para liberar el estrés entre escocés y frías. Una feliz coincidencia de la vida. No todo es trabajo.
La cerca de Campo Oficina, que inicialmente sirvió para proteger el área dónde se perforaba el pozo, devino en una selecta urbanización con servicios públicos independientes del resto de la comunidad. La industria petrolera contrataba el mantenimiento del campo y sus instalaciones permanecían impecables. Un urbanismo orgullo del naciente pueblo. En la década de los 90, los gerentes de la empresa, invitaron al maestro del arte cinético Juvenal Ravelo, para que presentara un proyecto, que permitiera embellecer el edificio central de Campo Norte en San Tomé, el cual está sostenido por pilotines cuyos espacios, en las partes bajas, había que ocultarlos para mejorar la visual de la infraestructura, para el selecto grupo humano que laboraba y los visitantes a esas importantes instalaciones. Nadie mejor que un artista de artes plásticas para esa tarea de embellecimiento. La estética y belleza tiene importancia. Es la carta de presentación. Eran tiempos de meritocracia y excelencia.

Lo cierto del caso fue que, Juvenal Ravelo, hizo el trabajo y en la medida que desarrollaba sus maravillosas destrezas artísticas, pensaron tambien en cambiar la original y vieja cerca de Campo Oficina. Le solicitaron que presentará un diseño, para sustituirla y darle aires de modernidad, el cual presentó en el término de la distancia. El diseño de originalidad artística, estaba inspirado en el arte de la abstracción geométrica. Es una técnica que permite la vibración visual que le proporciona belleza y da la sensación de movimiento al desplazamiento visual a los viandantes y los conductores. Una obra de arte original, que tenía que ser concretada por su autor, para que su perspectiva primorosa, fuese perfecta. No sucedió de esa manera, por el surgimiento de la viveza criolla. Un ingeniero que laboraba en la empresa al ver el diseño, dijo “Yo la hago a un costo menor”. Un vulgar plagio. Le cedieron el contrato e instaló, lo que consideró, un simple cambio de cerca. Crasso error. El arte no es juego de aprendices de brujos. Los resultados están a la vista. Aunque cambió el cercado nunca estuvo a la altura del diseño original. La vida siguió su curso y no hubo derecho a pataleo. El mal estaba hecho.
Los conocedores de esa pequeña historia, refieren que, Juvenal Ravelo, se marchó muy molesto, no certificó ese trabajo, porque obviamente tampoco llenó sus expectativas. El eximio artista plástico fijo residencia en Caracas y continuó su brillante carrera como artista plástico en la corriente del arte cinético. Esos excelsos trabajos lo hicieron merecedor del premio Nacional de Cultura (2006-2007) Mención Artes Plásticas. Este artista plástico, nacido en Caripito, estudió la Sociología del Arte, en la prestigiosa universidad francesa, La Sorbona. Es tan extraordinario su éxito que hace poco fue declarado Patrimonio Viviente de la Humanidad y hoy por hoy, es uno de los más y mejor cotizado de Venezuela y el mundo, por su creatividad pictórica en el arte cinético. Un genio de las artes plásticas.
La cerca de Campo Oficina y el campo en general desde que hace unos 20 años, estaba totalmente abandonado. La maleza, basura, el deterioro de sus instalaciones y la cerca, que aun cuando no es producto del diseño original, en su momento llamó la atención, porque mejoró ostensiblemente, sin embargo, está seriamente averiada y tenía tiempo que no le echaban una pinturita, para mejorarle la visual que regularmente se convierte en un depósito de basura. Los últimos gerentes, nunca le han prestado un poquito de atención a este histórico espacio para recuperarlo y mejorar su aspecto el cual alberga el monumento del histórico Pozo OG-1, dónde nació El Tigre, se inspiró Miguel Otero Silva, para escribir su célebre novela Oficina Número 1 y se inició la explotación petrolera en la Mesa de Guanipa. Un abandono total. Un golpe a la memoria histórica.
Entendiendo la importancia de rescatar ese patrimonio histórico, el alcalde Paraqueima en su momento, habló con el Consejo Comunal, les pidió la autorización y procedió en corto tiempo a limpiar toda la maleza retirar toneladas de basura, pintó la entrada y recuperó la parte de la cerca paralela a la avenida Rotaria. Falta una parte, pero hay que reconocer que la alcaldía, con sus pocos recursos, mejoró visiblemente las deplorables condiciones en que se encontraba Campo Oficina y que deterioraba la calidad de vida de los vecinos que lo habitan. ¡Albricias para el alcalde Paraqueima!. El encanto no duro mucho. Privaron de libertad a Paraqueima, lo destituyeron y el abandono regresó. Lo que está a la vista no necesita anteojos.
Escribimos este destello, conscientes de que, muchos dirán que nos ocupamos de nimiedades. Empero, consideramos significativo, darle importancia a la estética de la ciudad y a las instalaciones que están en su área urbana, máxime, si forman parte del patrimonio histórico. Esos monumentos y espacios deben ser rescatados, cuidados y conservados, ya que forman parte de las evidencias de nuestro pasado primigenio y los cuales, nos ubican en el sitio exacto de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos. El estado deprimente que presenta buena parte de la cerca de Campo Oficina, que tiene origen histórico, debe darle vergüenza a los encargados de la industria petrolera en la región. Empero el alcalde Paraqueima hizo un gran esfuerzo, pero falta bastante. La parte sur, luego de la privativa de libertad del legítimo alcalde, regresó a su estado deprimente. Una concertación de esfuerzos y recursos entre la industria petrolera, gobernación y alcaldía, pueden lograr salvar, esta pequeña parte de nuestra originaria historia. Nunca olvidéis: los recuerdos, también, son una riqueza.
Entonces, creo importante de que, cuando nuestros eximios investigadores, historiadores y cronista de esta pequeña urbe que tuvo su germen en el actual Campo Oficina, el 23 de febrero de 1933, cuando decidan escribir su verdadera y auténtica historia, deberían incluirla en el disco duro de su memoria histórica. ¡Vale la Pena!.
El Tigre, diciembre de 2025… 0414 3838097… sjose307@gmail.com

