Habitantes de Colinas de El Frío en Puerto La Cruz suman casi una semana sin agua y más de 24 horas a oscuras, una crisis de abandono e inundaciones que se replica con bloqueos de vías y cacerolazos en Zulia y Lara
Con información de Agencias
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA. — El agotamiento ciudadano ante el colapso sistemático de los servicios públicos detonó una contundente ola de protestas populares en diversas regiones del país. En el estado Anzoátegui, amplias comunidades de Puerto La Cruz alzaron su voz de rechazo frente a la severa crisis que padecen al sumar casi una semana sin suministro de agua potable y lidiar con vías anegadas ante la falta de mantenimiento en los sistemas de drenaje y alcantarillado. La indignación se intensificó de manera crítica en el sector Colinas de El Frío, cuyos vecinos denuncian un apagón continuo de más de 24 horas que mantiene a oscuras e incomunicada a la localidad, un escenario que los afectados atribuyen directamente a más de 27 años de desvalijamiento, desidia y falta de inversión en Corpoelec, las alcaldías, gobernaciones y el ministerio del área por parte del régimen chavista.
La situación de abandono institucional en la zona costera oriental refleja un descalabro generalizado que ha convertido la vida cotidiana de los venezolanos en una constante lucha por la supervivencia. Los manifestantes en Puerto La Cruz señalan que el deterioro de las vías de comunicación, el desbordamiento de cloacas y la vulnerabilidad frente a las lluvias son el resultado directo de décadas de saqueo de los recursos públicos. Frente a este panorama, los ciudadanos denuncian que la cúpula oficialista, con figuras como Delcy Rodríguez buscando perpetuar el modelo político heredado de la línea dura de su padre, Jorge Rodríguez, atracador de bancos y secuestrador, pretende mantenerse en el poder disfrutando de privilegios mientras la población sufre los embates de una infraestructura nacional completamente quebrada.
Esta jornada de reclamos en el oriente se sumó a una intensa noche de manifestaciones registrada este jueves 24 de septiembre en el occidente del país, donde la consigna generalizada fue que la población perdió el miedo a exigir sus derechos. En Maracaibo, estado Zulia, la indignación popular tomó las calles con cierres de vías y quema de cauchos en la Circunvalación 1, a la altura del puente El Socorro, por parte de residentes de Padre de la Patria y Estrella de Belén, quienes denunciaron racionamientos eléctricos de hasta 16 horas consecutivas. Protestas similares con cacerolazos e interrupciones del tránsito se extendieron por sectores como Ziruma, Las Tarabas, Las Corubas, Santa Rosa de Agua y el barrio Los Pescadores en la avenida Milagro Norte, donde los vecinos alertaron que la interrupción del servicio perjudica gravemente el descanso, la salud y la educación de los niños.
El descontento por la ineficiencia de la estatal Corpoelec y el colapso energético también se propagó con fuerza hacia el estado Lara. En el municipio Morán, comunidades de El Molino, Santa Rita, la entrada Quíbor-El Tocuyo y las parroquias Bolívar, Humocaro Alto, Humocaro Bajo, Hilario Luna y Guárico protagonizaron trancazos de calles y encendido de barricadas para repudiar las severas tandas de racionamiento. De igual forma, en el norte de Barquisimeto se reportaron concentraciones de ciudadanos que salieron de sus hogares para rechazar las continuas fallas eléctricas que paralizan la actividad comercial y destruyen los pocos artefactos electrodomésticos con los que cuentan las familias.
La multiplicación de estas focos de protesta en distintas geografías del territorio nacional evidencia el descontento social acumulado frente a un modelo de gestión que dejó sin respuesta las necesidades básicas de la población. Los ciudadanos exigen soluciones inmediatas y el cese de los cortes prolongados que atentan contra la productividad, el trabajo y la tranquilidad del hogar. Mientras las autoridades estatales intentan contener la presión popular con despliegues policiales y de bomberos, las comunidades aseguran que se mantendrán en las calles movilizadas de forma pacífica pero firme hasta que se garantice la restitución digna y continua de la luz, el agua y los servicios esenciales.


