Mar. Sep 29th, 2026

Elecciones YA

​Por Ronny Leonardo Padrón Pérez

​Opinión

​LA NUEVA ANTORCHA. — Por cierto, muy bien montada. Como era de esperarse, la mentira no podía sostenerse de manera indefinida. Una concertación —así fuese de carácter temporal— entre la jefatura del movimiento demócrata venezolano y el mismo grupo de delincuencia organizada responsable del genocidio iniciado el 30 de diciembre de 1999, resultaba una pretensión cuando menos temeraria por parte de la propia potencia extranjera acá dominante.

​Las consecuencias de tal desatino penas comienzan a brotar, con el agravante de una sociedad democrática diezmada que se ve obligada a radicalizar su accionar por estrictas razones de supervivencia. Aceptemos que nuestro presente se enmarca dentro de un conflicto bélico no convencional con tres actores activos perfectamente definidos, de objetivos disímiles y necesidades excluyentes, cuya resolución inevitablemente implicará la neutralización del bando más débil.

​En primer término se encuentra el sector demócrata venezolano, cuantitativa y cualitativamente mayoritario en el territorio nacional, con una dirigencia legitimada por la vía electoral e internacionalmente reconocida, aunque carente de fuerza militar o policial y sin acceso a los fondos públicos. Su objetivo político fundamental es la restauración del orden constitucional a través de los mecanismos consagrados para ello en el derecho nacional e internacional.

​En segundo lugar se ubica el régimen de facto socialista: impopular e ilegítimo en el ámbito interno y desprovisto de reconocimiento internacional, pero poseedor del aparato armado militar y policial de cobertura nacional —su única baza de negociación en medio de esta disputa— y aliado conveniente de la potencia extranjera dominante. Su meta primordial es conservar el poder político nacional, independientemente de los medios que deba emplear.

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​Por último se sitúa la primera potencia mundial, cuya capacidad militar le permitió sustituir por la vía de la fuerza al cabecilla del régimen de facto el pasado 3 de enero, lo que la convierte hoy en el árbitro decisor de la dinámica económica venezolana, gestionada notoriamente en función de sus propios intereses. Para ello cuenta con el concurso incondicional de la denominada oposición oficial, la misma que resultó abrumadoramente derrotada el domingo 22 de octubre de 2023.

​A partir de este momento, solo la firme convicción nacional de gobernar nuestros propios destinos será el único aval legítimo para merecer la tierra que pisamos. Prohibido olvidar.

​caballeropercivall@gmail.com