Ronny Leonardo Padrón Pérez
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- La que obtuvo esta Venezuela democrática el domingo 22 de octubre de 2023, que no es poca cosa ante el absurdo de una falsa oposición incapaz de ganar y cobrar ante el socialismo, un enemigo probadamente genocida cuyos líderes criollos son perseguidos internacionalmente en razón de sus delitos contrarios a la humanidad.
Para aquel entonces era lugar común tener que convivir con el horror del exterminio y la esclavitud socialista en connivencia con un liderazgo demócrata dominante, más destacado por su inocuidad que por el arrojo de sus protagonistas, solo garantes de la continuidad.
Sin embargo, fue mucha el agua que corrió hasta hoy cuando el PSUV se muestra incapaz de explicar siquiera la abrupta finalización de su más reciente tratativa violatoria de los derechos humanos y del Derecho Internacional Público, representada en el cautiverio impuesto a 5 venezolanos que hasta el martes 6 de mayo de 2025 permanecieron como rehenes en la Embajada de la República Argentina con sede en Caracas.
Una epopeya de tal magnitud resultaba imposible de realizar sin la jefatura patriota vigente, capaz como fue de gestionar un apoyo internacional legítimo y eficiente, el mismo que llegó a significar un obstáculo insalvable para aquel interinato del año 2019, apenas destacado por su arrogancia criminal rechazando el apoyo extranjero necesario ofrecido para entonces por el mismo Donald Trump.
Ni que decir sobre la reserva, tan necesaria para dichas operaciones de rescate, cuando aquella falsa oposición brilla solo cuando hay delación, verbigracia el 30 de abril de 2019. Porque a decir verdad desde el 11 de abril de 2002 ninguna tratativa política de esa falsa oposición escapó del control socialista, sea previo, simultáneo o posterior.
Así fue hasta la Primaria de la Oposición. Desde entonces, toda la Venezuela democrática, tanto en suelo patrio como allende a las fronteras comprende a cabalidad que el rumbo de este conflicto ya está marcado por una conducción política en capacidad y disposición para hacer lo necesario hasta el logro del objetivo, aun cuando implique un alejamiento de sus seres queridos que garantice la ejecución de nuevas acciones.
Ahora bien, como la suerte acompaña a quien la merece, el nuevo circo electoral convocado por el PSUV para el mes de mayo se antoja imperdible para neutralizar de una vez y para siempre a la mentada falsa oposición, esa que tan felona como atrevida llamó también a participar en el precitado aquelarre. Los venezolanos demócratas ya votamos, el 28J, y ganamos, ahora trabajamos por hacer cumplir aquel mandato soberano. Oración y trabajo.
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