El brote detectado en el buque MV Hondius deja un saldo de tres fallecidos y activa protocolos de emergencia ante la propagación de la variante «Andes» en Sudáfrica.
Con información de Agencias
Internacionales / Mundo
LA NUEVA ANTORCHA. — La comunidad médica internacional se mantiene en máxima alerta tras la confirmación de un brote de hantavirus a bordo del crucero de expedición polar MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde. Hasta la fecha, el saldo es trágico: tres personas han fallecido y otras tres permanecen bajo cuidados médicos, incluyendo un paciente en estado crítico en Sudáfrica, marcando lo que expertos consideran el primer brote de este virus documentado en una embarcación de este tipo.
La preocupación se intensificó este 6 de mayo cuando el ministro de Salud de Sudáfrica, Aaron Motsoaledi, confirmó que las pruebas realizadas a una de las víctimas detectaron la cepa Andes. Esta variante es particularmente peligrosa debido a que es la única conocida con capacidad de transmitirse de persona a persona bajo contacto estrecho. Este hallazgo cambia el enfoque de la investigación, que inicialmente se centraba únicamente en la exposición a roedores durante el viaje, y pone bajo la lupa la seguridad sanitaria en espacios cerrados de transporte masivo.
Entre las víctimas fatales se encuentra un matrimonio; el esposo falleció a bordo del buque, mientras que la mujer perdió la vida en un hospital de Johannesburgo tras ser evacuada de emergencia desde la isla de Santa Elena. Ante la gravedad del caso, las autoridades sanitarias sudafricanas han iniciado un rastreo masivo de al menos 90 personas que compartieron el vuelo de traslado con la paciente fallecida, buscando contener cualquier posible cadena de contagio en tierra firme.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que se encuentra secuenciando el virus para entender su comportamiento y propagación dentro del crucero. Según los datos oficiales del organismo, existen actualmente dos contagios confirmados y cinco sospechosos vinculados directamente al itinerario del MV Hondius. La investigación busca determinar si el foco de infección inicial se produjo en el puerto de salida o si existen vectores internos que facilitaron la dispersión del patógeno.
Este evento ha generado un debate sobre los protocolos de bioseguridad en el turismo de expedición polar. Mientras el buque continúa bajo estrictos controles, los expertos advierten que la letalidad del hantavirus, sumada a la confirmación de su transmisión humana, exige una respuesta coordinada entre Argentina, Sudáfrica y los organismos globales para evitar que la cepa Andes traspase las fronteras actuales del brote.

