Por Omar González Moreno
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- Cuando María Corina Machado ganó las primarias no lo hizo por poco sino por una amplísima mayoría que la transformó en el símbolo de la libertad en Venezuela.
Cuando ella levantó la mano de Edmundo González Urrutia, éste logró un triunfo aplastante el pasado 28 de julio en las elecciones presidenciales.
Después del robo electoral de Nicolás Maduro y de Elvis Amoroso, decidieron lanzarse la aventura de unos manipulados comicios regionales que fueron como unas internas entre el Psuv y los alacranes.
Allí, el liderazgo de María Corina Machado volvió a imponerse; pues el ausentismo electoral fue atronador.
Los venezolanos no salieron a convalidar un proceso ilegítimo y viciado en todos los sentidos. Tuvieron que inventarse unos números –que nadie cree– para tratar disfrazar ese triste y patético engaño.
Ahora, vienen con el mismo cuento de la farsa electoral municipal y les aseguró que van a salir, nuevamente, con las tablas en la cabeza. Pues, ni el régimen de Maduro, ni el Psuv y muchos menos sus cómplices alacranes tienen influencia alguna en la población venezolana.
El Psuv, que es el partido del régimen, a duras penas sobreviven con un muy escaso apoyo entre los venezolanos. Y, ni hablar, de los seudo-opositores, por ejemplo los partido judicializados como AD, Primero Justicia, Copei, junto a los inventos como Primero Venezuela, el Cambio o Cambiemos no alcanzan ni el 1% en ninguna evaluación o estudio serio.
Y, a esta lista tenemos que sumarle a personas que se han incorporado a esta oscura membresía, como los exgobernadores del Zulia y Miranda –a quienes no voy a nombrar, aunque ya todos conocen sus acciones y andanzas– que se han prestado a la vagabundería de las farsas electorales.
No hay cabida para la duda, el verdadero liderazgo popular, masivo y contundente en el país es el de María Corina Machado y los aliados. Es por ello, que Maduro les tienen tanto miedo, es por ello que buscan intimidarlos, acosarlamos, atacarlos.
Es por esa razón que tratan de desmembrar esa unidad, es decir al equipo que con mística, lealtad y constancia viene acompañando a María Corina y vienen siendo multiplicadores de su mensaje de esperanza y libertad para Venezuela.
Los venezolanos estamos más unidos que nunca; más convencido que nunca que el régimen de Maduro está débil y a punta de desplomarse. Y, por eso estamos solidificados alrededor de María Corina Machado, pues ella es capaz de lograr el gran cambio que el país necesita.
Con resilencia, con firmeza y con fe vamos a lograr los objetivos. Venezuela será libre y será otra vez grande. ¡Vamos!
Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.

