Naciones Unidas estima en más de 6,7 millones los afectados indirectos, mientras brigadas internacionales intensifican las labores de rescate a contrarreloj en la franja centro-norte del país
El Servicio Geológico de Estados Unidos entregó estimaciones que combinan la intensidad del terremoto con la densidad de población: Su cálculo, podría haber más de 1.000 fallecidos (92% probable), y no se descartaba que los muertos lleguen a 10.000 (59%)
Por William Miquilena CNP 9192
Nacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— Un balance oficial emitido en la mañana de este domingo confirmó el trágico deceso de 1.430 personas y al menos 3.238 heridos como consecuencia de la secuencia sísmica doble que sacudió la región centro-norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio. Los potentes movimientos telúricos de magnitud 7.2 y 7.5, cuyos epicentros se localizaron en Yaracuy con apenas 39 segundos de diferencia, han provocado el colapso masivo de infraestructuras críticas y residenciales en siete estados del país, obligando al Ejecutivo Nacional a mantener el Estado de Emergencia y a intensificar las labores de búsqueda en estructuras colapsadas.
El impacto material es catalogado por organismos multilaterales como el desastre natural más severo del siglo XXI en el país, concentrándose los daños mayores en Caracas, Miranda y el estado La Guaira, este último bajo estricta restricción de acceso civil debido al derrumbe de un centenar de edificaciones. Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó de manera preliminar las pérdidas materiales en miles de millones de dólares, afectando también a patrimonios históricos sensibles como la Ciudad Universitaria de Caracas y colapsando arterias viales prioritarias y servicios públicos esenciales en toda la franja costera.
Ante la dimensión de la emergencia, la respuesta internacional se ha activado con el despliegue de rescatistas, especialistas en estructuras colapsadas y binomios caninos provenientes de más de 15 naciones, entre los que destacan la Unidad Militar de Emergencias (UME) de España y equipos técnicos de las Naciones Unidas. Mientras la población civil encara con alta resiliencia el proceso de acopio y apoyo logístico informal en las calles, las autoridades sismológicas instan a la calma frente a las más de 430 réplicas registradas, recordando la importancia de mantener desocupadas las viviendas que muestren fallas estructurales severas.
El país se encuentra sumido en una profunda conmoción nacional tras el devastador doblete sísmico ocurrido el pasado miércoles 24 de junio, justamente cuando se conmemoraba la Batalla de Carabobo. Dos potentes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, con apenas 39 segundos de diferencia y epicentros en el norte del país (San Felipe y Yumare), han dejado una estela de destrucción sin precedentes en la región centro-norte.
A continuación, el panorama informativo completo con los datos oficiales más recientes, los relatos de la calle y las recomendaciones de los expertos.
Reporte oficial y fatos de impacto
Las autoridades nacionales y los organismos multilaterales (como la ONU y el PNUD) han actualizado el balance de daños hasta la mañana de este domingo 28 de junio:
- Pérdidas humanas: La cifra oficial de fallecidos ha ascendido trágicamente a 1.430 personas. Las autoridades reportan además 3.238 heridos confirmados. El número de desaparecidos bajo los escombros e incomunicados sigue siendo crítico, estimándose en miles.
- Zonas más afectadas: Siete estados sufrieron el mayor impacto: La Guaira, Caracas, Miranda, Aragua, Carabobo, Lara y Yaracuy. La Guaira permanece bajo estricta restricción de acceso civil para facilitar el trabajo pesado de rescate, registrando más de 100 edificios colapsados (especialmente en áreas como Tanaguarena). En Caracas, sectores del municipio Chacao (Altamira y Los Palos Grandes) y San Bernardino presentan graves desplomes estructurales.
- Población afectada: La ONU estima que cerca de 6,76 millones de personas sufren los efectos directos o indirectos del sismo (pérdida de viviendas, fallas graves de servicios públicos o colapso de infraestructura). El PNUD calcula los daños materiales preliminares en miles de millones de dólares.
- Patrimonio dañado: Estructuras de alto valor histórico sufrieron fracturas severas, incluyendo áreas de la Ciudad Universitaria de Caracas (Patrimonio de la Humanidad).
- Ayuda Internacional: Se ha declarado el Estado de Emergencia Nacional. Hasta el momento, más de 15 países han enviado rescatistas y asistencia técnica. Equipos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de España y especialistas de EE. UU., junto a brigadas de otros 24 países, ya operan con binomios caninos en las zonas de desastre.
Anécdotas y vivencias de la calle
En medio del dolor, las crónicas periodísticas y los testimonios de los sobrevivientes reflejan tanto la crudeza del suceso como la inmensa solidaridad del venezolano:
- El Edificio Petunia (Altamira): Los vecinos relatan con horror cómo esta icónica estructura colapsó por completo en cuestión de 10 a 15 segundos, reviviendo los fantasmas del terremoto de Caracas de 1967. Testigos en el lugar se organizaron de inmediato con linternas de teléfonos y agua para apoyar a los primeros rescatistas improvisados.
- Héroes sobre dos ruedas: Ante el colapso de las vías principales (como las grietas profundas en la autopista de Morón, Carabobo), cientos de motorizados particulares se han convertido en las venas de transporte de las zonas afectadas. Civiles con cascos de moto o de construcción civil han removido escombros con sus propias manos.
- Señales de vida tecnológicas: Se han documentado rescates milagrosos gracias a que personas atrapadas lograron emitir señales intermitentes de telefonía o enviar mensajes cortos a sus familiares antes de que las baterías de sus dispositivos se agotaran, guiando a los topos y cuerpos de rescate en la oscuridad del subsuelo.
Sugerencias y recomendaciones de emergencia
Como comunicador, sabes que en estos momentos la prevención y la información veraz salvan vidas. Los expertos en sismología y protección civil sugieren enfatizar las siguientes pautas:
1. Gestión de péplicas y estructuras
- Evaluación visual obligatoria: No reingresar a viviendas o locales comerciales que presenten grietas diagonales profundas en columnas o paredes de carga. Hasta que un ingeniero civil o bombero evalúe el inmueble, es preferible pernoctar en espacios abiertos o refugios.
- Monitoreo de réplicas: Se han registrado más de 430 eventos sísmicos menores tras los terremotos principales. Cada réplica puede terminar de debilitar las estructuras ya sentidas.
2. Canales de comunicación y logística
- Uso racional del celular: Priorizar el uso de mensajes de texto (SMS) o servicios de mensajería (WhatsApp/Telegram) en lugar de llamadas de voz, para evitar el colapso definitivo de las redes móviles que los cuerpos de rescate necesitan.
- Filtrado de información: Multiplicar únicamente comunicados provenientes de fuentes oficiales e institucionales. En coyunturas como esta, los falsos rumores en redes sociales sobre «megaterremotos inminentes» causan histeria colectiva innecesaria.
3. Solidaridad organizada
- Centros de acopio: Canalizar las donaciones (agua potable, alimentos no perecederos, mantas y kits de primeros auxilios) exclusivamente a través de los puntos autorizados por la Cruz Roja, agrupaciones parroquiales y los centros oficiales de contingencia para garantizar que lleguen a los sectores más vulnerables de la costa central y la capital.
Seguiremos muy atentos al desarrollo de las labores de salvamento.

