Por Eduardo Fernández
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.– En nuestro artículo anterior comentabamos acerca de la necesidad de trabajar por la unión y por el progreso de los venezolanos.
Para que esa unión que pregonamos tenga sentido, debe ir acompañada de un gran acuerdo nacional alrededor de un programa compartido.
Cuando hablamos de unión no nos referimos, por cierto, a acuerdos interpartidistas, logrados en salones llenos de humo de cigarrillo y dirigidos a repartirse cuotas de poder. No es de eso de lo que hablamos.
De lo que hablamos es más bien de un gran acuerdo para mejorar la calidad de vida en Venezuela como país y de los venezolanos como conjunto de ciudadanos que tenemos demasiado tiempo sufriendo las consecuencias de un mal gobierno, por un lado, y de una polarización absurda, por el otro.
Tres de los puntos que debe incluir ese programa mínimo común para el gran acuerdo nacional los mencionamos en nuestro artículo anterior: en primer lugar, «Más y mejor democracia». Sin democracia no hay progreso. Sin democracia no hay futuro ni hay acuerdo posible.
El segundo punto fue el «progreso económico». Acabar con la inflación y con la recesión. Defender el ingreso de los trabajadores y de la familia venezolana. Defender el poder adquisitivo de ese mismo ingreso.
Finalmente, referimos como el tercer punto de ese ambicioso programa nacional: » Más y mejor educación». Sin educación, no hay futuro. Sin educación no hay progreso posible.
Hoy quisiéramos agregar dos puntos a ese programa.minimo común que serviría de base para el gran acuerdo nacional. En primer lugar, «más y mejores servicios públicos». Sin electricidad, agua, comunicaciones, salud, seguridad, vialidad, aseo urbano, etc., no podremos avanzar. El progreso del país requiere de contar con eficientes servicios públicos. Venezuela y los venezolanos tenemos el derecho de contar con servicios públicos del primer mundo.
Por último, el quinto punto del gran acuerdo nacional se refiere al tema de los «valores». De la ética, de los principios morales. Con corrupción, no hay progreso ni hay futuro. Hay que erradicar la corrupción. Todos juntos podemos hacerlo. Procedamos en consecuencia.
Seguiremos conversando.

