Tras el agotamiento de la vía diplomática, sectores civiles y geopolíticos plantean una intervención internacional para restaurar el orden constitucional, alegando la nulidad de la gestión de Nicolás Maduro por irregularidades de origen y la urgencia de salvaguardar los recursos energéticos del país
Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA.— El dirigente independiente del estado Anzoátegui, Juan Velásquez, aseguró hoy que llegó a su fin el genocidio de la clase política en Venezuela y en sus declaraciones sugiere que el país ha superado el umbral de la crisis política para entrar en una fase de emergencia humanitaria sistemática.
Asegura que esta situación fue «normalizada» mediante una convivencia entre el régimen de Miraflores y una oposición señalada como funcional, sin embargo, esta transacción ha permitido la prolongación de un sistema de miseria a pesar de poseer las mayores reservas petroleras del mundo.
En contraparte el eje jurídico del cuestionado presidente Nicolás Maduro Moros y su extracción, enmarcado en el Artículo 227 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, abre un debate interesante para los venezolanos según Juan Velásquez y lo analiza en dos vertientes principales:
- El Argumento: Se cuestiona la nacionalidad de origen de Nicolás Maduro, lo que invalidaría su ejercicio en la presidencia.
- La Consecuencia: Bajo esta premisa, todos los actos administrativos y de gobierno de la última década serían nulos de toda nulidad, obligando a una convocatoria inmediata de elecciones.
Intervención frente a «ocupación ifeológica»
El texto establece una diferencia entre dos tipos de injerencia:
- La Ocupación actual: Descrita como una dictadura ideológica de corte imperialista y comunista que destruyó el aparato productivo.
- La intervención necesaria: Una «operación quirúrgica» motivada por intereses geopolíticos y energéticos. Se propone el acompañamiento de fuerzas aliadas (EE.UU.) para desplazar el control del «Plan República», actualmente en manos de cúpulas militares cuestionadas.
Amnistía y conmoción: El escenario inminente
El proceso se debate entre una transacción (una salida negociada con garantías de amnistía) o una transición forzada por la vía de la fuerza ante la falta de garantías electorales internas. El objetivo final sería la recuperación de la «Tierra de Gracia» para reintegrarla al mercado energético global.
El tono de las declaraciones de Jua Velásquez busca reflejar la urgencia de quienes consideran que la vía electoral interna está agotada sin una tutela militar extranjera que garantice la transparencia.

