La periodista y aspirante regional había señalado públicamente al director de Investigación Criminal de la Policía Nacional de ordenar un atentado en su contra
Redacción LNA
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — La conmoción y la indignación consternan a la sociedad peruana tras el violento asesinato de la periodista y candidata a la gobernación regional de Áncash, Susy Aponte Polo, conocida popularmente como «La China» Polo. El atentado perpetrado la tarde del sábado durante un acto de campaña en un concurrido mercado de la ciudad andina de Caraz dejó además un saldo de cinco personas heridas por impactos de proyectil de arma de fuego, quienes permanecen bajo atención médica en el hospital regional.
El crimen quedó registrado en un video grabado por los propios asistentes y difundido de forma viral en redes sociales. En la secuencia fotográfica e imagen en movimiento se observa a Aponte Polo dirigiéndose a sus simpatizantes y medios locales rodeada de su equipo de trabajo, cuando fue interceptada a quemarropa por sujetos armados que dispararon de manera indiscriminada.
Operativo y captura en flagrancia
Ante la gravedad del suceso, el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú desplegaron un operativo de emergencia que permitió la aprehensión de tres presuntos implicados en flagrancia. Fuentes fiscales confirmaron la identificación de dos de los detenidos: Luis Iván Obispo Díaz, de nacionalidad venezolana, y Ronald José Toro Artila, de nacionalidad peruana, sobre quienes pesan investigaciones por los delitos de homicidio calificado y sicariato.
Delaciones previas y controversia policial
El magnicidio de la comunicadora ocurre apenas días después de que ella misma hiciera públicas graves acusaciones en las que responsabilizaba de posibles atentados contra su vida al general Víctor Revoredo Farfán, quien se desempeñaba como director de Investigación Criminal de la Policía Nacional del Perú.
Aponte Polo sostuvo firmemente que el alto mando policial habría ordenado acallarla tras las sistemáticas denuncias que la periodista realizó sobre supuestos nexos entre jefes policiales e integrantes de la organización criminal «Los Pulpos». Según sus declaraciones, la advertencia sobre el plan para ejecutarla le fue comunicada por internos de tres centros penitenciarios del país.
«Como siempre he dicho, señores: ¡miedo no tengo!, pero tampoco soy ingenua. Si están intentando callarme o preparar algo contra mí, quiero que desde ahora quede evidencia de todo lo que está ocurriendo», había advertido la candidata el pasado 18 de septiembre a través de sus canales oficiales.
Remoción en el alto mando e indignación gremial
En medio de la crisis institucional desatada por el crimen, el Ejecutivo oficializó este domingo una Resolución Suprema mediante la cual se reasignó de sus funciones al general Víctor Revoredo, enviándolo a la Dirección de Asuntos Internacionales de la institución policial. La medida formó parte de un ajuste estructural que incluyó la reasignación de otros 19 generales y tres tenientes generales. La jefatura de Investigación Criminal fue asumida por el general Ricardo Espinoza, exjefe de la región policial de La Libertad.
Por su parte, el Consejo de la Prensa Peruana (CPP) emitió un enérgico pronunciamiento exigiendo celeridad y transparencia en las investigaciones para determinar los autores intelectuales y el móvil del asesinato. El gremio alertó sobre el peligroso precedente de impunidad en la nación, recordando que múltiples casos de agresiones y homicidios contra informadores permanecen sin esclarecer en el territorio peruano.


