El secretario general de Urepanz, Héctor Simón Jiménez, denuncia que el sector obrero está en una «encrucijada crucial» y convoca a una agenda de movilizaciones de calle
Con información de Nota de Prensa
Regiones / Anzoátegui
LA NUEVA ANTORCHA. — Tras la conmemoración del 1° de mayo, el panorama laboral en el estado Anzoátegui y el resto del país se ha visto empañado por un marcado ausentismo en los puestos de trabajo, síntoma de un descontento creciente. Héctor Simón Jiménez, secretario general de la Unión Regional de Empleados Públicos (Urepanz), denunció que la clase trabajadora se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema frente a lo que califica como un «régimen ilegal e inconstitucional».
Jiménez fue enfático al señalar que los anuncios recientes sobre el ajuste salarial han sido insuficientes, dejando a los empleados venezolanos en un laberinto económico. «Los trabajadores estamos en una encrucijada donde el camino a tomar será crucial. A pesar de la fragmentación, el movimiento sindical persigue los mismos anhelos: el rescate del poder adquisitivo y una calidad de vida digna», afirmó el dirigente.
Un pacto a «precio de gallina flaca»
El líder sindical alertó sobre posibles acuerdos que se estarían gestando entre el sector empresarial, la administración de Delcy Rodríguez y factores internacionales, los cuales podrían perjudicar el patrimonio de los trabajadores. Jiménez denunció que se asoma una reforma en el cálculo de las prestaciones sociales que calificó como un arreglo a «precio de gallina flaca», diseñado para favorecer a los grupos de poder mientras se limita la libertad sindical y los derechos consagrados en la Constitución.
“Estamos frente a un mar de obstáculos. Por un lado, los potentados esperan un nuevo recálculo de prestaciones que les favorezca; por otro, el Estado limita nuestros derechos, mientras se gestionan los recursos no renovables de la nación bajo intereses externos”, sentenció el secretario de Urepanz.
Convocatoria a la calle
Ante la falta de respuestas reales a las exigencias de salarios justos, Jiménez anunció que el movimiento sindical no se quedará de brazos cruzados. Según informó, para esta primera semana de mayo se presentará una agenda de «toma de calle», utilizando la protesta como la única válvula de escape frente a la crisis asfixiante.
»La lucha continúa contra toda adversidad. No daremos ni un paso atrás en la exigencia de una vida digna para los activos, jubilados y pensionados, quienes son los más golpeados por esta catástrofe económica», concluyó Jiménez, haciendo un llamado a la unidad gremial para enfrentar los desafíos de este nuevo ciclo de conflicto laboral.

