Se han recuperado ya unos 40 cuerpos, según reportes
Con información de El País
LA NUEVA ANTORCHA.- Las cajas negras de la aeronave CRJ 700 que colisionó con un helicóptero militar este 29 de enero en la periferia del Aeropuerto Nacional Reagan en Washington D.C. ya fueron recuperadas, según informan medios estadounidenses. Se trata de la grabadora de datos de vuelo y de voces de la cabina.
De acuerdo con los reportes, las cajas fueron enviadas al laboratorio de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) para su posterior análisis.

Las aeronaves chocaron durante el aterrizaje del avión y se desintegraron sobre el río cercano al aeropuerto Reagan; no hubo sobrevivientes.
Previamente, Todd Inman, miembro de la NTSB, dijo que esperan tener un informe cuando hayan completado las revisiones de los hechos, así como la investigación sobre el accidente.
Tanto el avión, con 60 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo, como el helicóptero, con tres tripulantes, cayeron al río Potomac donde la temperatura del agua no superaba los 1,6 °C el miércoles por la noche.
Las autoridades recuperaron cerca de 30 cuerpos, entre ellos los de los tres militares.
Recuperados cuerpos
No hay ningún superviviente tras el accidente del avión de la aerolínea American Airlines, con 60 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación a bordo, tras chocar con un helicóptero militar, con tres soldados, cuando se disponía a aterrizar este miércoles por la noche en el aeropuerto Ronald Reagan de Washington DC, justo al otro lado del río desde Washington. Hasta el momento, se han rescatado 40 cuerpos sin vida entre los restos de las dos aeronaves que cayeron al río Potomac, lo que complica las tareas de bomberos y guardacostas debido a la gélida temperatura del agua, según los datos de CNN.
«Ahora estamos en un punto en el que estamos pasando de una operación de rescate a una operación de recuperación», señaló John Donnelly, jefe de bomberos de la capital estadounidense. «Desafortunadamente no pudimos rescatar a nadie», ha explicado Jack Potter, director ejecutivo de la Autoridad Aeroportuaria Metropolitana de Washington, por su parte.
El accidente se produjo antes de las nueve de la noche en uno de los espacios aéreos más controlados y vigilados del mundo, a unos 4,8 kilómetros (alrededor de 3 millas) al sur de la Casa Blanca y el Capitolio.
La investigación oficial está en marcha pero la hipótesis de un accidente por fallo humano es la principal. Sean Duffy, el nuevo secretario de Transporte de EEUU, que ayer mismo juró el cargo, ha explicado que las trayectorias de vuelo del avión y el helicóptero «no eran inusuales para lo que sucede en el espacio aéreo de DC», que tiene mucha presencia militar, el Pentágono y varias bases en las proximidades. Duffy dijo que «todo era estándar en el período previo al accidente», recalcando que los helicópteros militares vuelan rutinariamente arriba y abajo del río Potomac. Y transportan, por ejemplo, al presidente o su familia.
El avión fue encontrado boca abajo, en tres secciones y medio sumergido, y los equipos de emergencia estaban rastreando varios kilómetros (millas) del Potomac, agregó Donnelly. También se encontraron los restos del helicóptero. Imágenes tomadas en el río mostraron embarcaciones alrededor del ala parcialmente sumergida y los restos retorcidos del fuselaje del avión.
El director general de American Airlines, Robert Isom, explicó que su avión estaba haciendo un acercamiento normal cuando «la aeronave militar entró en la trayectoria» del jet.
Igualmente, el secretario ha afirmado que «no hubo ningún corte» en la comunicación entre el helicóptero militar, el avión y la torre de control del tráfico aéreo, después de que se hiciera público un audio de la conversación entre un controlador aéreo en el que parece advertir al helicóptero de que esquive al avión, sin aparente respuesta, algo que ha generado las primeras teorías y conspiraciones.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha explicado que la tripulación del Black Hawk tenía una «razonable experiencia» y que estaban haciendo un ejercicio de entrenamiento anual en oscuridad. «La tripulación llevaba gafas de visión nocturna«, ha indicado. «Esperamos que la investigación pueda determinar rápidamente si el avión estaba en el corredor y a la altitud correcta en el momento del incidente», dijo Hegseth.
Un único controlador aéreo
Un único controlador de tráfico aéreo era el responsable de coordinar a los helicópteros y aviones que llegaban y partían en el momento de la colisión, según un reporte de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) obtenido por The Associated Press. Esas funciones suelen repartirse entre dos personas, pero el aeropuerto acostumbra a combinar esas funciones a las 21:30, una vez que el tráfico comienza a disminuir. El miércoles, el supervisor de la torre había ordenado que el cambio se realizara antes.
«La configuración de los puestos no era normal para la hora del día y el volumen de tráfico», señaló el informe. Una persona familiarizada con la situación dijo que el personal de la torre estaba a un nivel normal esa noche.
Los puestos suelen combinarse cuando los controladores necesitan alejarse de la consola para tomar descansos, durante los cambios de turno o cuando el tráfico aéreo es lento, añadió la persona, que habló bajo condición de anonimato para discutir procedimientos internos.
La FAA lleva mucho tiempo lidiando con la escasez de controladores aéreos.
The New York Times informaba con anterioridad de que poco antes del accidente, la torre de control pidió a los pilotos del avión que cambiaran su ruta de aterrizaje de una pista a otra, según una persona informada sobre el evento y la conversación escuchada en grabaciones de audio de conversaciones que tuvieron lugar entre un controlador de tráfico aéreo y los pilotos. El vuelo 5342 de American Airlines había recibido autorización de tráfico del Aeropuerto Nacional para aterrizar en la pista principal, la conocida como Pista 1. Pero en los momentos finales del viaje, según muestran las grabaciones, los controladores le pidieron que hiciera un aterrizaje en círculo en una pista separada que se cruzaba, la Pista 33.
Las imágenes, con poca claridad, muestran como el helicóptero hace lo que parece una maniobra inesperada girando hacia la derecha cuando el avión está terminando su aproximación, provocando el choque y una enorme explosión. La desgracia recuerda vivamente otro accidente casi en el mismo sitio ocurrido hace más de 40 años. El 13 de enero de 1982, un avión de pasajeros con destino a Tampa, Florida, chocó contra un puente sobre el río después de despegar del Aeropuerto Nacional de Washington en medio de una tormenta de nieve, dejando 78 muertos y las mismas imágenes del fuselaje hundido en el agua.
Un audio de un controlador de tráfico aéreo, obtenido por la CNN, captura el momento en que los operadores preguntan al helicóptero si el vuelo comercial operado por PSA Airlines está a la vista. Un controlador pregunta: «PAT 2-5, ¿tiene el CRJ a la vista?» y acto seguido le dice: «PAT 2-5 pase por detrás del CRJ». El audio captó entonces jadeos audibles, incluido un fuerte «oooh» de fondo aparentemente desde la torre, en el momento del choque. Y acto seguido una advertencia a otros aviones, explicando que ha habido una «colisión en el extremo de aproximación de la 3-3. Vamos a cerrar las operaciones por tiempo indefinido».
Un alto mando de aviación del Ejército dijo que la tripulación del helicóptero, un Black Hawk, era «muy experimentada» y estaba familiarizada con la habitual congestión del espacio aéreo de la ciudad.
«Ambos pilotos habían volado esta ruta específica antes, de noche. No era algo nuevo para ninguno de ellos», declaró Jonathan Koziol, jefe de personal de aviación del Ejército, informa Ap.
La altitud máxima permitida para el helicóptero en ese momento era de unos 60 metros (200 pies), agregó Koziol. Por estuvo claro de inmediato si había excedido el límite, pero el secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó que la altitud parecía haber sido un factor en el choque.
El día más negro desde el 11S
Entre los pasajeros se encontraba un grupo de patinadores artísticos, sus entrenadores y familiares, que regresaban del campeonato de Estados Unidos que se celebró en Wichita, Kansas, según ha confirmado la Federación de Patinaje Artístico de EEUU. Según informaron los medios públicos rusos, dos ex campeones del mundo, Evgenia Shishkova y Vadim Naumov viajaban en el avión junto a su hijo, Maxim Naumov, al que entrenaban.
Se asume ya que es el el día más negro desde el 11 de septiembre de 2001. Los últimos accidentes graves de aviación comercial se remontan a 2013, cuando el vuelo 214 de Asian Airlines se estrelló en San Francisco dejando tres fallecidos y 187 heridos. Y al 12 de febrero de 2009, cuando el vuelo 3407 de Colgan Air se estrelló cerca de Buffalo, en Nueva York, con 50 fallecidos.

