La OCS, nuevo eje de poder frente a Trump, exige adaptar la ONU al mayor peso de Asia en el mundo
Con información de El País
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, utilizó este lunes la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) para demostrar a Occidente que no está completamente arrinconado y proyectar la imagen de que aún dispone de apoyos a pesar de tres años de guerra en Ucrania. Para Putin cada viaje al extranjero se ha convertido en un ejercicio de supervivencia diplomática desde que tomó la decisión de invadir Ucrania. Y en Tianjin ha encontrado uno de los pocos escenarios donde aún puede desplegar influencia.
JLP ¿Le parece poco unirse los tres países más poblados? Y no olvidemos la invitación de Trump con alfombra roja.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder chino, Xi Jinping, en una ceremonia de bienvenida de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, China, el 31 de agosto de 2025. Sergei Bobylyov/AFP/Getty Images
La coincidencia en este foro entre Putin y los líderes de los dos países más poblados del planeta, China y la India, ha supuesto la exhibición de un eje de poder alternativo al de los Estados Unidos de Donald Trump.
JC uno de los miedos que hay es que decidan un acuerdo de pago sin dólares. Que es una de las cosas que más teme EEUU que se hagan transacciones sin mediar el dólar
El país más poblado del mundo soporta desde hace días el mayor arancel de EE UU a cualquier nación, solo igualado por el que impone a Brasil, con la justificación de que compra grandes volúmenes de petróleo ruso.
JLP se tienen que unir y esa unión es muy fuerte
La cumbre de Tianjin, a la que han acudido más de 20 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el indio Modi, el iraní Masud Pezeshkian, o el bielorruso Alexandr Lukashenko —gran aliado de Putin—, ha sido presentada por el gigante asiático a bombo y platillo, como uno de los eventos diplomáticos más importantes del año.
Los líderes de los diez Estados miembros de la OCS han zanjado el encuentro con la firma, este lunes, de una declaración final que contiene menciones a Gaza pero no a Ucrania, en el que se pide adaptar la ONU a las realidades políticas y económicas actuales, se condenan las sanciones unilaterales y se abre la puerta a la creación de un banco de desarrollo propio, entre otras propuestas regionales. Un amplio grupo de líderes del Sur Global, en fin, enarbolando la bandera del multilateralismo.
Xi ha reivindicado este lunes el papel de la OCS como promotor del “verdadero multilateralismo” y como plataforma desde la que esbozar un nuevo orden económico y de seguridad que contrarreste la hegemonía de EE UU. Y ha reclamado un sistema internacional “más justo y razonable” y reforzado el mensaje de que Eurasia puede hablar con una sola voz. La foto de familia de los socios del bloque escenifica precisamente esa idea, con la convergencia de China, Rusia e India en su intento de proyectar unidad frente a un mundo sacudido por la fragmentación proteccionista iniciada por Trump.
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El líder chino, Xi Jinping, lanzó un ataque velado contra Estados Unidos este lunes al criticar sus “prácticas intimidatorias” y presentar a su país como un nuevo líder de la gobernanza mundial, en un momento en que la política de “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump está poniendo patas arriba al mundo.
“Las reglas de unos pocos países no deben imponerse a otros”, declaró Xi ante más de 20 líderes mundiales reunidos en una cumbre de dos días, orquestada para destacar el liderazgo global de China y su estrecha y duradera alianza con Rusia, mientras ambos vecinos buscan reequilibrar el poder global a su favor, a expensas de Estados Unidos y sus aliados.
La reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO, por sus siglas en inglés), respaldada por Beijing y Moscú, en la ciudad portuaria norteña de Tianjin, es el mayor evento diplomático del año en China, y congrega a figuras políticas de peso, como el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el primer ministro de la India, Narendra Modi, y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan.
En la cumbre, Xi prometió 2.000 millones de yuanes (US$ 280 millones) en subvenciones a los estados miembros de la SCO este año, y 10.000 millones de yuanes (US$ 1.400 millones) adicionales en préstamos a un consorcio bancario de la SCO durante los próximos tres años.
“Debemos aprovechar la fortaleza de nuestros grandes mercados y la complementariedad económica entre los Estados miembros y mejorar la facilitación del comercio y la inversión”, declaró Xi a los líderes mundiales reunidos en la cumbre de la SCO.
Más tarde ese mismo día, Xi presentó una nueva Iniciativa de Gobernanza Global, continuación de sus tres iniciativas anteriores sobre seguridad, desarrollo y civilización que, en conjunto, sirven como un esbozo general de su visión de un orden internacional renovado.
“Espero trabajar con todos los países por un sistema de gobernanza global más justo y equitativo”, declaró Xi, comprometiéndose a aumentar la representación y la voz de los países en desarrollo y a practicar el multilateralismo, haciéndose eco de los antiguos llamamientos del Sur Global.
“Debemos seguir derribando muros, no erigiéndolos; buscar la integración, no la disociación”, añadió.
La visión de Xi se opone a lo que Beijing considera los cimientos de un orden mundial liderado por Estados Unidos, oponiéndose a alianzas como la OTAN –que, en su opinión, existen para imponer el sistema basado en normas de Occidente– y cuestionando el concepto de derechos humanos universales, a la vez que busca reestructurar el poder en la ONU y otros organismos que considera injustamente dominados por Occidente.
Sin mencionar directamente a Estados Unidos, Xi prometió oponerse a la hegemonía, la “mentalidad de la Guerra Fría” y las “prácticas intimidatorias”, expresiones que Beijing suele emplear para criticar a Estados Unidos.

