La tolda aurinegra denunció que el 90% de los hogares sufre racionamientos de hasta 12 horas diarias, generando cuadros crónicos de ansiedad, estrés e insomnio ante el fracaso de los planes oficiales y la falta de inversión en el sistema
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA. — El movimiento Primero Justicia (PJ) alertó este martes sobre la agudización de los cortes eléctricos en todo el país y el consecuente recrudecimiento de los problemas de salud mental en la población. Esta situación, según denunciaron, afecta con especial severidad a los grupos más vulnerables, como niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y personas con condiciones médicas preexistentes.
La organización política señaló que los racionamientos y las constantes fluctuaciones de voltaje se han intensificado en gran parte del territorio nacional, estimando que hasta el 90% de los hogares sufre las fallas del servicio. Las zonas más críticas siguen siendo los estados occidentales, donde se registran interrupciones continuas de entre 6 y 12 horas diarias que no solo provocan daños materiales, sino que deterioran gravemente el bienestar emocional de los ciudadanos.
La electricidad: motor invisible del desarrollo
“Cuando falla el suministro de energía eléctrica no solamente se pierden los alimentos refrigerados; también se paraliza el comercio, se afecta el descanso de la población debido a las altas temperaturas y se altera la jornada escolar. La electricidad es transversal al desarrollo de cualquier país, es el motor invisible del progreso”, señaló el partido aurinegro.
Desde la dirección de la tolda política recordaron que la emergencia eléctrica decretada oficialmente por 45 días, la cual venció el pasado 5 de mayo, no logró paliar la crisis. Por el contrario, resaltaron que la situación se ha profundizado: “Vemos a voceros oficialistas llamando, con total desparpajo, a ahorrar electricidad a una ciudadanía que, en su mayoría, ya sufre los rigores de cortes diarios”.
Una población en estado de supervivencia emocional
Especialistas en salud mental y psicología han advertido que la incertidumbre por los apagones programados y los repentinos «bajones» mantiene a la población en un estado de alerta y supervivencia emocional permanente. “Estamos registrando un incremento a nivel nacional de cuadros de estrés, ansiedad crónica, agotamiento emocional y alteraciones del sueño”, alertó Primero Justicia.
Asimismo, la organización hizo hincapié en las consecuencias cotidianas de la falta de previsibilidad en el servicio. “La ciudadanía enfrenta una irritabilidad constante y problemas de concentración por el desgaste. Existe un miedo generalizado a perder la comida, quedarse sin agua o sufrir la quema de los electrodomésticos. El insomnio se agudiza por las altas temperaturas nocturnas, impidiendo un descanso adecuado. Los niños, adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes experimentan una mayor desregulación emocional ante la alteración brusca de sus rutinas”, detalló la organización, subrayando que las familias no cuentan con las herramientas de contención psicológica necesarias para afrontar esta crisis prolongada.
Exigen un cambio estructural de modelo
Finalmente, Primero Justicia cuestionó la capacidad de la administración actual para ofrecer soluciones estructurales al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), tras casi tres décadas de deterioro acumulado por falta de inversión, fallas graves en el mantenimiento y una profunda opacidad en la gestión de los recursos. Sostuvieron que un sistema eléctrico consolidado es la base indispensable para reactivar el comercio, la salud, la educación y el aparato productivo nacional.
“Después de 27 años en el poder, hoy aseguran que rescatarán el sistema con inversiones extranjeras multimillonarias que no se han concretado porque, simplemente, no existe confianza institucional. Venezuela solo empezará a reconstruir de forma real su infraestructura cuando se produzca un cambio estructural de modelo y de gestión”, concluyó el movimiento.

