Con información de Nota de Prensa
Nacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Un grupo de trabajadores petroleros provenientes de distintas regiones de Venezuela se concentró nuevamente en Caracas para reactivar sus reclamos contra Petróleos de Venezuela (PDVSA). Los manifestantes denuncian haber sido objeto de despidos injustificados por razones políticas, por alertar sobre presuntos hechos de corrupción dentro de la corporación y por ejercer la defensa de sus derechos laborales.
En horas de la mañana de este lunes, los afectados se apostaron frente a la sede principal de la estatal petrolera, ubicada en La Campiña. Sin embargo, en lugar de recibir atención por parte de las autoridades de la empresa, la manifestación fue custodiada y contenida por un fuerte piquete de los cuerpos policiales y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Los voceros de la protesta calificaron esta acción como un nuevo acto de amedrentamiento frente a reclamos que consideran legítimos.
Asimismo, se conoció que los manifestantes se encuentran a la espera de una delegación de trabajadores petroleros que se traslada desde la ciudad de El Tigre, ubicada en el sur del estado Anzoátegui, para sumarse a las acciones de calle en la capital.
Un calvario institucional sin respuestas
Esta movilización forma parte de una agenda de protestas que los trabajadores de la industria llevan adelante desde hace varios meses, período durante el cual han acudido a diversas instancias del Poder Público, tales como la Asamblea Nacional, el Palacio de Miraflores y el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo.
»Diputados y funcionarios gubernamentales nos han hecho múltiples promesas, pero hasta la fecha ninguna de estas gestiones se ha traducido en una respuesta satisfactoria o en soluciones concretas a nuestras exigencias», señalaron representantes de los trabajadores.
Órdenes de reenganche ignoradas
Los afectados explicaron que intentaron acogerse a los mecanismos de la Ley de Amnistía, argumentando que la mayoría de las destituciones se ejecutaron como represalia por la emisión de opiniones personales, incluyendo amonestaciones y despidos motivados por mensajes en la plataforma de mensajería WhatsApp donde fijaban posturas políticas.
El punto central del reclamo radica en que un número significativo de estos trabajadores cuenta con órdenes de reenganche debidamente emitidas por las inspectorías del trabajo; sin embargo, la directiva de PDVSA se ha negado de manera sistemática a acatar los dictámenes legales, prolongando la vulneración de sus derechos laborales y el sustento de sus familias.

