Con información de Agencias
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA.— En una jornada histórica y bajo un despliegue de seguridad sin precedentes, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores comparecieron este mediodía ante un juez federal en el distrito de Manhattan. Ambos rechazaron formalmente los cargos presentados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
»Soy un prisionero de guerra»
Vestido con el uniforme azul reglamentario de la prisión federal y utilizando audífonos para la traducción simultánea, Maduro tomó la palabra brevemente para desconocer la jurisdicción del tribunal.
- La declaración: Maduro se declaró «no culpable» (inocente) de todos los cargos de narcoterrorismo, corrupción y conspiración.
- El alegato: Durante la audiencia, el exmandatario afirmó: «Soy un hombre decente y todavía el presidente legítimo de mi país. Me considero un prisionero de guerra capturado ilegalmente en mi casa de Caracas».
Cilia Flores: Imputación formal
Por su parte, la «Primera Combatiente» también se declaró inocente. Flores enfrenta cargos por su presunta participación en la red logística que, según la fiscalía estadounidense, facilitó el envío de toneladas de cocaína hacia el norte. Es la primera vez que un tribunal estadounidense procesa formalmente a una figura de su rango en estas circunstancias.
Puntos clave de la audiencia:
- Inmunidad Soberana: La defensa de Maduro asomó que impugnará la legalidad del arresto, argumentando que goza de inmunidad como jefe de Estado. Sin embargo, la fiscalía recordó que EE. UU. no reconoce su legitimidad tras los eventos de julio de 2024.
- Lugar de reclusión: Ambos permanecerán detenidos en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, la misma cárcel de máxima seguridad donde se encuentran figuras de alto perfil.
- Contexto en Caracas: Mientras esto ocurre en Nueva York, en Venezuela la vicepresidenta Delcy Rodríguez ejerce el mando interino bajo la mirada de la administración Trump, que ha condicionado cualquier alivio a una «transición fiable».
Reacción internacional
El gobierno de Donald Trump celebró la comparecencia como un «triunfo de la justicia transnacional», mientras que países como Brasil y México han calificado el procedimiento como una violación a la soberanía, reconociendo a Delcy Rodríguez solo para garantizar la continuidad administrativa.
La estrategia de la defensa parece estar orientada a convertir el proceso en un juicio político sobre la legalidad de la intervención militar «Determinación Absoluta», comparando el caso con el de Manuel Noriega en 1990.
El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, llegaron la mañana de este lunes (05.01.2026) a un tribunal del sur de Nueva York, en Manhattan, para su primera comparecencia ante un juez tras su captura en Caracas en una poderosa operación militar de Estados Unidos, que afirma estar «a cargo» del país. Ambos son acusados de liderar una red de narcotráfico.
Maduro y Flores, de 63 y 69 años respectivamente, fueron trasladados desde la prisión federal Metropolitana de Brooklyn (MDC) hasta un campo en las afueras de la ciudad, desde donde fueron introducidos en un helicóptero que los llevó hasta un helipuerto cercano al tribunal federal del sur de Nueva York. La aeronave aterrizó minutos después en las inmediaciones del edificio judicial.
El presidente venezolano Nicolás Maduro bajó del avión que aterrizó en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar en Nueva York. En las imágenes se lo pudo ver con un uniforme azul, esposado y escoltado por decenas de oficiales de agencias federales. Luego fue trasladado a la ciudad de Nueva York, donde afrontará el proceso judicial. Tras los ataques que condujeron a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de las fuerzas estadounidenses, Donald Trump declaró que EE. UU. controlará el país latinoamericano, junto a un grupo que no especificó, hasta que llegue una transición del poder.

