Por José Figueras / CNP. 2711465
Opinión
LA NUEVA ANTORCHA.- Cuando faltan apenas siete días para que en el país se den las elecciones presenciales, debería existir entre todos los venezolanos una gran expectativa por saber quién será el candidato triunfador en la presente contienda electoral, es decir, saber si continúa el gobierno actual o hay un cambio en el aspecto político del país, pero desafortunadamente no es así, por cuanto lo que se percibe es un enorme miedo y una inmensa incertidumbre con el destino del país.
Estas elecciones, que se realizarán el próximo domingo 28 de julio en Venezuela, se llevarán a cabo en medio de una crisis económica, social y política, lo cual ha ocasionado que más de siete millones de venezolanos abandonen el país, en el que se considera uno de los mayores desplazamientos humanos del mundo.
Esta situación ha hecho algo que pocos creyeron que pasaría en el contexto político del país, que aparezca en la tarjeta electoral un candidato único opositor que cuenta con un amplio apoyo de todos los factores políticos y sociales del país.
De llegar a suceder, una victoria del actual presidente Nicolás Maduro, esto podría impulsar a Venezuela aún más a intensificar la pobreza y la represión, ocasionar un mayor éxodo humano.
El candidato que se enfrentará al presidente de Venezuela en estás elecciones es Edmundo González, un exdiplomático que sorpresivamente pasó a ser el candidato opositor luego de que María Corina Machado, ganadora de la elección de primaria que realizó la oposición, el año pasado, fue inhabilitada por el gobierno de Maduro.
Millones de venezolanos esperan que Edmundo González ayude al país a superar 25 años de chavismo, movimiento socialista que inició con Hugo Chávez al poder en 1998.
Lo cierto es que, nunca antes en 25 años hemos pasado a un proceso electoral con una posición tan sólida y unida por un mismo fin.
Pero la incertidumbre y el miedo se apodera del venezolano, cuando recuerda las palabras dichas por el presidente Nicolás Maduro,
un mes de febrero dónde prometió ante una gran muchedumbre de seguidores que ganaría las elecciones “por las buenas o por las malas”.
Amanecerá y veremos, el espíritu de cambio en los venezolanos, cobró mucha fuerza, como el paso del reciente huracán Beryl, difícilmente podrán detenerlo e intentarlo sería un riesgo.

