Con información de Infobae
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — Más de 120 personas han muerto desde que los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron una ofensiva masiva en el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, desatando los enfrentamientos más sangrientos de los últimos años contra las fuerzas gubernamentales. La cifra de fallecidos asciende a 129, entre los que se contabilizan 66 efectivos de las fuerzas del gobierno respaldado por Arabia Saudita, al menos 62 milicianos hutíes y un civil.
Colapso de la tregua e inestabilidad regional
La tregua alcanzada en 2022 entre el gobierno yemení y los hutíes colapsó el pasado mes de julio, en medio del clima de inestabilidad regional tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero. Desde la ruptura del alto el fuego, los rebeldes alineados con Teherán han intensificado las incursiones y ofensivas terrestres contra zonas bajo control del gobierno internacionalmente reconocido.
Ataque masivo en la costa del mar Rojo
Los combates estallaron tras el lanzamiento de una operación terrestre por parte de los hutíes, respaldada por artillería de cohetes y drones, dirigida hacia la región de Taiz y las cercanías de las costas del mar Rojo. El objetivo central de la milicia es capturar posiciones con acceso directo al estrecho de Bab el-Mandeb, vía marítima crítica que conecta Asia y Europa a través del canal de Suez.
Importancia estratégica de Bab el-Mandeb
Actualmente, los hutíes controlan la ciudad portuaria de Hodeida, más al norte, pero no cuentan con dominio directo sobre el estrecho. Tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas iraníes en febrero, Bab el-Mandeb se convirtió en la principal ruta marítima para la exportación del petróleo saudí. Desde julio, los hutíes han mantenido ataques constantes contra embarcaciones saudíes e impuesto un bloqueo marítimo contra Riad.


