El secretario de Estado de EE. UU. destaca la necesidad de constancia en el proceso y agradece el respaldo diplomático del gobierno de Paraguay al plan de reconstrucción nacional
Redacción LNA
Internacionales
LA NUEVA ANTORCHA. — La administración estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, mantiene un monitoreo permanente sobre la evolución política e institucional de Venezuela. En este contexto, la estrategia geopolítica de Washington busca acelerar un cambio estructural que permita restablecer el orden democrático, la estabilidad económica y el respeto a los derechos humanos en el país suramericano.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró recientemente que espera que la transición en Venezuela tome «meses, no años». Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que dicho proceso no ocurrirá de la noche a la mañana, por lo que requerirá de una profunda constancia, rigor estratégico y paciencia por parte de los actores involucrados.
Esta visión forma parte del enfoque estratégico del presidente Donald Trump, cuya visión política prioriza la restauración democrática y la estabilidad económica como pilares fundamentales para el futuro del país y la región. La hoja de ruta planteada por la Casa Blanca combina la presión política con la articulación de mecanismos de cooperación internacional para facilitar una reconstrucción integral de las instituciones venezolanas.
En el marco de las gestiones diplomáticas para consolidar este plan, Rubio agradeció formalmente al presidente de Paraguay, Santiago Peña, por el firme respaldo de su gobierno al plan de reconstrucción y transición democrática para Venezuela. El gesto subraya la relevancia de crear un bloque regional consolidado que apoye de manera coordinada las iniciativas orientadas a garantizar la gobernabilidad y el desarrollo en el territorio venezolano.
El compromiso internacional articulado por la administración estadounidense ratifica que la reconstrucción de Venezuela trasciende la esfera bilateral. Con el respaldo de aliados clave en las Américas, la hoja de ruta trazada busca generar condiciones sólidas para que la transición propuesta se desarrolle dentro de un marco de estabilidad y progreso sostenible para toda la población.

