Sáb. Jun 13th, 2026

La falsa calma antes de la captura: Un reporte de The New York Times revela cómo una llamada «cordial» con Donald Trump cegó a Nicolás Maduro ante el inminente ataque militar. Mientras el líder chavista sospechaba de las ambiciones de Delcy Rodríguez, Washington preparaba su salida final tras un ultimátum rechazado en diciembre

Con información de El Universo

Nacionales

LA NUEVA ANTORCHA.—nSemanas antes de su captura el pasado 3 de enero, Nicolás Maduro estaba convencido de que las amenazas de Estados Unidos se habían disipado. Según fuentes citadas por The New York Times, una conversación telefónica de diez minutos con Donald Trump el 21 de noviembre de 2025 fue el detonante de esta falsa sensación de seguridad.

​En un tono distendido, Trump elogió la «voz fuerte» de Maduro, quien respondió con bromas sobre su apariencia física. Sin embargo, tras las risas, las interpretaciones fueron opuestas:

Maduro «el gran perdedor».
  • Maduro: Creyó que el tono cordial significaba que la negociación era posible y el ataque descartado.
  • Trump: Se convenció de que Maduro no tomaba en serio el ultimátum para abandonar el poder.

​Desconfianza interna: El factor Delcy Rodríguez

​El reporte destaca una fractura en el círculo de hierro chavista. Maduro había comenzado a recelar de su vicepresidenta, Delcy Rodríguez. El diario señala que el mandatario la percibía como una figura «más pragmática» que había ganado demasiado control sobre el erario público y la inversión extranjera.

​Curiosamente, la administración Trump veía en Rodríguez a una figura con la que se podía trabajar, aunque el rotativo aclara que ella no estaba al tanto de los planes del Pentágono. El día de la incursión, Delcy se encontraba de vacaciones en la Isla de Margarita.

Puede interesarte...  ​La FUTPV respalda el proyecto de inversión de Sunergon Oil en la Faja Petrolífera del Orinoco

​El ultimátum final y el exilio rechazado

​Antes del uso de la fuerza, Washington agotó las vías diplomáticas a través de Turquía. El 23 de diciembre se le ofreció a Maduro una última oportunidad: exilio garantizado sin persecución judicial ni confiscación de bienes.

Los puntos clave del colapso de las negociaciones:

  1. Propuesta de elecciones: Maduro ofreció adelantar comicios para 2026 con un candidato distinto, pero EE. UU. exigió su salida inmediata.
  2. El factor clima: El ataque estaba previsto para finales de diciembre, pero las lluvias en Caracas retrasaron la operación.
  3. Irritación en la Casa Blanca: A Trump le molestaron las apariciones de Maduro bailando y cantando en inglés mientras el país enfrentaba un bloqueo petrolero total.
Delcy Rodríguez
Delcy Rodríguez

Rodríguez regresó entonces a Caracas y asumió el papel de presidenta interina con el benéplacito de Washington. (I)

Además, al inquilino de la Casa Blanca le irritaron las apariciones públicas de Maduro bailando, cantando y coreando consignas en inglés.

A mediados de diciembre, en medio del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, Maduro se planteó ofrecer un adelanto electoral como vía de salida, con elecciones previstas para 2026 y un candidato chavista diferente.

Sin embargo, Washington insistió en que debía abandonar el poder de inmediato.

La última oferta de la Casa Blanca llegó el 23 de diciembre, cuando, a través de la mediación de Turquía, se le comunicó que Estados Unidos no lo perseguiría judicialmente ni confiscaría su patrimonio si aceptaba exiliarse.

Según un funcionario turco, no se mencionó a Turquía como posible destino del exilio.

El rechazo de Maduro al ultimátum final dio paso a los preparativos definitivos del ataque, programado inicialmente para el último fin de semana de diciembre, pero aplazado por diversos factores, entre ellos el clima lluvioso en Caracas.

Puede interesarte...  Fiscalía investiga a colector que atentó contra un adulto mayor en La Guaira

Rodríguez, entonces vicepresidenta, había sido identificada por la Administración de Trump como una figura con la que podrían trabajar, aunque, según el periódico, no hay indicios de que estuviera al tanto de la operación militar del Pentágono.

Según el diario, Maduro había comenzado a desconfiar desde hacía algún tiempo de Rodríguez, más pragmática, y que había afianzado su control sobre el erario público e impulsado una mayor inversión extranjera.

El día del ataque, la vicepresidenta estaba de vacaciones en la isla venezolana de Margarita y Estados Unidos le advirtió que el Pentágono iniciaría una amplia serie de ataques si Venezuela se negaba a cooperar.