La organización política Primero Justicia califica la medida como una estocada a la reconciliación nacional y reafirma que no habrá transición democrática efectiva sin la libertad plena de todos los civiles y militares detenidos por motivos políticos
Con información de Nota de Prensa
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LA NUEVA ANTORCHA.— La dirigencia de Primero Justicia fijó una postura contundente tras el anuncio oficial de la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, sobre la finalización de la Ley de Amnistía. Para la organización, este instrumento fue concebido desde su origen como una medida «insuficiente y excluyente» que no abordó la magnitud de la crisis institucional. Denuncian que el cierre de este ciclo jurídico deja en el desamparo a más de 600 presos políticos inocentes, quienes permanecen recluidos en centros de detención que el partido califica como espacios de tortura y tratos crueles.
El partido aurinegro reafirmó su compromiso inquebrantable con la consolidación de una transición política en Venezuela, advirtiendo que dicho proceso solo podrá considerarse iniciado cuando se garantice la libertad plena de cada uno de los ciudadanos, tanto civiles como efectivos militares, encarcelados por disentir. Para la plataforma unitaria, la persistencia de detenciones arbitrarias constituye el principal obstáculo para cualquier intento de normalización democrática y estabilidad social en el país.
En un llamado urgente a los organismos internacionales y a la opinión pública, la organización exigió que se haga justicia y se proceda con la reparación integral de los daños sufridos por las víctimas y sus familiares. PJ enfatiza que el Estado tiene la responsabilidad histórica y legal de resarcir años de persecución, destacando que el impacto psicológico y físico de estas detenciones ha dejado cicatrices profundas en el tejido social venezolano que no pueden ser ignoradas por conveniencia política.
Finalmente, el comunicado hace un exhorto para que cese de inmediato la angustia y el dolor que embarga a cientos de hogares venezolanos. Primero Justicia insiste en que la verdadera paz social no se decreta, sino que se construye a través del respeto estricto a los Derechos Humanos y la liberación de quienes hoy son rostros de la criminalización del pensamiento. La organización aseguró que mantendrá su lucha en todos los tableros hasta que el último preso político logre retornar a su hogar en condiciones de plena seguridad jurídica.

