El dirigente político Leomagno Flores alertó que el doble terremoto del pasado 24 de junio no solo dejó una catástrofe de 15.000 damnificados y daños por 6.700 millones de dólares, sino que también desnudó la «ausencia absoluta» de liderazgo en el país.
Según Flores, la parálisis operativa del gobierno interino ante la emergencia nacional obliga a acelerar la transición, ya que la reconstrucción material es imposible de espaldas a una relegitimación institucional.
El abogado sostiene que el sismo sepultó la viabilidad política del interinato y alteró los planes de tutela externa implementados por la administración de Donald Trump, justo cuando expira el plazo legal para que la Asamblea Nacional actúe.
Flores cuestionó la interpretación de la Sala Constitucional del TSJ que dictaminó como «ausencia forzosa» la situación del Poder Ejecutivo tras la captura de Nicolás Maduro, preso en una prisión federal del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
«La pirueta de la Sala Constitucional se enfrenta ahora al muro de la realidad y del tiempo. Con el exmandatario detenido en el extranjero, el país no vive una ausencia transitoria; vive una falta absoluta», declaró el político.
Flores alertó que «prolongar un interinato no electo bajo la excusa de la catástrofe no sería un acto de prudencia de Estado, sino una violación directa del espíritu constitucional que exige el voto popular».
En su análisis, advierte que un gobierno sin respaldo de las urnas arrastra una incapacidad logística reflejada en la indignación ciudadana por la lentitud de los rescates.
Advirtió que la comunidad internacional y los organismos multilaterales no entregarán los fondos multimillonarios de reconstrucción a un régimen en entredicho.
Para Flores, el devastador terremoto modificó las prioridades, pero no puede ser la alfombra para esconder la urgencia democrática.

