Mié. Jul 29th, 2026

Por Alberto García Sánchez

Opinión

LA NUEVA ANTORCHA.- El país se prepara para concluir un año económico traumático, por culpa de un gobierno que no prioriza correctamente los problemas de los venezolanos como es la de garantizar una economía saludable y solo aplica medidas espasmódicas que no resuelven la activación del aparato productivo. Y no es por las medidas restrictivas del gobierno norteamericano, que tiene algunos efectos negativos, pero no como ha querido hacer creer la vocería oficial.

Un simple análisis de un ciudadano de pie, concluye que el exceso de eventos políticos, diatribas innecesarias con nuestros socios internacionales, así como las pésimas políticas públicas, entre otros, dan cuenta de un diagnóstico negativo irrebatible. Y eso de la teoría económica sacada de un sombrero de mago, de cero mata cero, arruinó a la clase media venezolana.

No es tampoco el sistema político, sino la negligencia e incapacidad de un gobierno que funciona como el cangrejo, que camina hacia atrás, con el agregado mostruoso de la corrupción administrativa sin la aplicación de sanciones ejemplarizantes a los responsables sin el rescate del dinero robado que se encuentran en paraisos fiscales.

Si no es ási, porque China con un sistema de gobierno comunista, se ha convertido en una de las economías más poderosas del mundo que exhibe el sistema de transporte ferroviario más moderno del mundo; una economía sólida de mercado en expansión y una producción hombre- hora que supera a los Estados Unidos.

A esto se suma una Bolsa de Valores que es calificada como traumática en comparación a otras naciones tercermundistas como República Dominicana, que no tiene la riqueza de minerales en el subsuelo como nuestra nación y vive del turismo.

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Al gobierno se le ha ido el tiempo en movilizaciones políticas improductivas, en promoción eventos políticos internacionales que no dejan nada al país y sus ciudadanos. Un gasto innecesario plagado de irregularidades como lo contempla el estamento legal venezolano. Es alarmante la forma como se manejan las Reservas Internacionales que lucen agotadas y débiles al extremo de generar sospechas en su manejo por esas inyecciones incontroladas de dólares a la banca privada para intentar detener el avance de la moneda estadounidense, como si esa fuera la única alternativa. Prueba de ello, es que vamos nuevamente rumbo hacia la hiperinflación.

Estamos en los días finales de un año terrible, donde no se salvan ni los emprendedores que lucen asustados por los altos intereses que cobra la banca privada por los préstamos recibidos.

La mayoría de estos emprendedores, calificados por el gobierno como imbatibles, se encuentran en fase de claudicación. Un panorama político con nubarrrones, que se oscurece con la convocatoria de una marcha nacional para el 10 de enero por los rojos rojitos que deja una sensación preocupante en el alma de los venezolanos. ¡Vaya UD a saber!