Con información de Agencias
Nacionales
LA NUEVA ANTORCHA.- En el renglón de los ingresos petroleros, la firma transnacional Chevron es una de las principales empresas petroleras operando en Venezuela, y su ausencia podría disminuir aún más la producción de petróleo.
Hoy, Maduro depende en gran medida de los ingresos petroleros para financiar su proyecto político, y la falta de inversión y operación por parte de Chevron afectaría su capacidad para generar divisas.
Este hecho también reflejará, a corto plazo, una mayor desconfianza de los inversores extranjeros en el sector energético venezolano, lo que podría desincentivar a otras empresas a invertir en el país.
La incapacidad de mantener relaciones comerciales con grandes empresas puede ser un indicativo de inestabilidad política, sumando un eslabón a la pérdida de empresas clave en este sector y contribuyendo al creciente descontento con Maduro.
Esta situación muestra que la principal industria del país y quienes las dirigen no puede garantizar un entorno seguro y estable para la inversión extranjera, lo que es evidente en estos días.
Por otro lado, los voceros de Maduro podría verse obligado a fortalecer su narrativa en contra de las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países, argumentando que estas son las responsables de la crisis en el sector energético y económico venezolano.

